Bruselas recomienda crear una cuenta de inversión europea con ventajas fiscales

La Comisión Europea apunta a que se necesita un vehículo con enormes facilidades de uso y deducciones de impuestos que sirva de estándar europeo. El objetivo es derivar el ahorro de los minoristas a la inversión en la economía europea.

Bruselas acelera en su intento por reconducir el ahorro europeo hacia productos de inversión que estimulen el crecimiento de la región y generen una mayor rentabilidad a los usuarios. En ese contexto, la Comisión Europea ha recomendado hoy a los Estados Miembros que incentiven la creación de una cuenta europea de ahorro e inversión con ventajas fiscales.

Este vehículo, que se conoce como SIA por las siglas en inglés de cuenta de ahorro e inversión, busca facilitar que los usuarios minoristas accedan sin trabas al mundo de los fondos, las acciones y los bonos, entre otros activos financieros. Para ello, el Ejecutivo comunitario apunta a que se necesitan «grandes facilidades de uso» así como incentivos en forma de rebajas impositivas.

Con la nueva cuenta, los minoristas tendrán al alcance de la mano una cesta mínima de activos, que incluya acciones, bonos y participaciones o acciones de fondos UCITS, todos ellos procedentes de una amplia variedad de emisores y marcas. La Comisión Europea también recomienda a los Estados Miembros que consideren la inclusión de otros instrumentos específicos, como participaciones o acciones de Fondos de Inversión a Largo Plazo Europeos (ELTIFs) y Fondos de Inversión Alternativos (AIFs) minoristas, como parte de esta cesta mínima para los inversores.

Solo la inversión en derivados y en criptomonedas, productos definidos por la Comisión Europea como de alto riesgo, quedarán fuera del espectro de la nueva cuenta europea.

Existen algunos países, como Italia, Francia, Dinamarca o Finlandia, que ya recogen cuentas de ahorro e inversión similares en su legislación, pero otros muchos, como España, aún tienen margen para implementarlas.

Ventajas fiscales

En cuanto a las ventajas fiscales sobre los activos de la cuenta europea, la Comisión señala que dependerán de cada Estado Miembro -los países son soberanos en este ámbito- pero recomienda la introducción de fórmulas como deducciones de la base imponible, exenciones y aplazamientos de impuestos. Además, también se propone la aplicación de una tasa impositiva uniforme (la más baja en ese país de entre todos los activos a disposición del inversor) sobre los beneficios generados por los activos mantenidos en la SIA. El Ejecutivo comunitario, al crearse una cuenta que los ciudadanos podrían abrir en cualquier país de la UE, confía en que se cree un estándar que genere competencia entre los diferentes países para optar por las mejores prácticas en lo relativo a las ventajas introducidas en el producto y que cada uno deberá reflejar en su legislación.

«Si la iniciativa es un éxito, el coste para los países será muy reducido porque aunque se habilitarán ventajas fiscales, la base de la inversión sujeta a impuestos crecerá de forma sustancial. Cuanto más ahorro pase a la inversión productiva en la economía, mejor», aseguran fuentes comunitarias que detallan que existen más de 33,5 billones de euros en depósitos bancarios.

Aunque durante mucho tiempo se barajó que los incentivos tuvieran aparejados ciertas restricciones de inversión, finalmente la Comisión Europea ha optado por proponer una cuenta con un enorme grado de flexibilidad. La institución presidida por Ursula von der Leyen apuesta porque la SIA se pueda utilizar con unas aportaciones mínimas de 10 euros al mes y sin límite máximo, aunque fuentes comunitarias confían en que los países vigilen en que se incentiva la inversión de dinero nuevo y no que los usuarios de la banca privada o premier deriven su patrimonio para optar a los beneficios fiscales. Además, a diferencia del plan europeo de pensiones ya vigente, los plazos de inversión para beneficiarse de las ventajas de la cuenta serán completamente libres,

«Hemos analizado la posibilidad de proponer mayores ventajas fiscales a la inversión en productos europeos, pero finalmente hemos entendido que la libertad de inversión ofrece más valor al usuario», aseguran fuentes de la Comisión, que aseguran que «en cualquier caso, existe un sesgo doméstico en los inversores que lleva a que, si invierten más, una parte relevante se hará en su país de origen y, por lo tanto, en la Unión Europea».

Facilidades en la declaración

La Comisión también propone facilitar el cumplimiento de los usuarios con los requerimientos de Hacienda, un proceso que enmaraña la declaración de la renta y que muchas veces se erige como principal traba para la inversión minorista. En su propuesta, la institución dirigida por Ursula von der Leyen plantea que los Estados reclamen a los brókeres o bancos proveedores de la nueva cuenta de ahorro e inversión que sean ellos los que lleven a cabo la recaudación de los impuestos correspondientes al uso de la cuenta además de responder en tiempo y forma a los datos e información que pudiera solicitar el organismo tributario de cada país.

«Con interesantes incentivos fiscales, la gente se siente más motivada a invertir en instrumentos con mayores rendimientos, lo que a su vez nos ayudará a encontrar capital para el crecimiento y a ser más competitivos», asegura Wopke Hoekstra, comisario responsable de la cartera de Impuestos.