
El tercer accionista de Sabadell desafía los riesgos de una segunda opa y los informes de los bancos de inversión, que se cubren las espaldas y acotan el alcance de sus opiniones.
Un accionista con el 3,86% y consejero de Sabadell que empezó su fortuna con un préstamo de su abuela ha levantado la voz para llevarle la contraria a los gigantes de Wall Street. Los tres bancos de inversión contratados por la entidad como asesores en la opa hostil de BBVA han rechazado la oferta mejorada. David Martínez ha dicho sí.
Goldman Sachs y Morgan Stanley fueron reclutados por Sabadell nada más conocerse las intenciones de BBVA. Evercore llegó después, pero su cometido es idéntico. Los tres han tenido que elaborar una opinión para el consejo de administración «sobre la adecuación desde un punto de vista financiero para los titulares de acciones» de las nuevas condiciones de la opa hostil tras la subida del 10%, según la documentación publicada por el consejo de administración de Sabadell.
La postura de los tres bancos de inversión estadounidenses es la misma. «La oferta revisada es inadecuada», señala Goldman Sachs y corroboran sus dos colegas. Ninguno de los informes entra en detalles sobre cómo se llega a esa conclusión. No tenían que hacerlo. Su encomienda era dar un sí o un no a la nueva oferta.
Estudio a fondo
Goldman Sachs, Morgan Stanley y Evercore aseguran haber estudiado a fondo toda la información pública que hay sobre BBVA y su oferta y también la más interna y confidencial que les ha entregado Sabadell.
Los directivos de la entidad les han presentado «ciertas proyecciones financieras» del banco, así como «información sobre beneficios estratégicos, financieros y operativos de la oferta revisada». A eso han unido «discusiones» con «ejecutivos sénior» de Sabadell sobre la situación del grupo y han revisado los impactos de la nueva opa sobre las ganancias por acción, la remuneración al accionista y otras ratios, así como la evolución en Bolsa de los dos rivales enfrentados en la opa, según la información remitida a la CNMV.
Pero lo que los tres han querido dejar claro es que su dictamen «es exclusivamente para la información del consejo de administración», explica Morgan Stanley.
«Esta opinión no se dirige a terceros y no podrá ser invocada por ninguno de ellos, incluidos, entre otros, empleados, acreedores o accionistas de la sociedad», resalta el banco de inversión, en una declaración que replican casi al milímetro Goldman y Evercore.
La precaución se vuelve máxima cuando se habla de cotizaciones en Bolsa futuras. Ninguno de los bancos de inversión quiere ser acusado en caso de que la opa fracase y las acciones de Sabadell cedan posiciones, mientras que suben las de BBVA.
«Esta opinión no aborda de ninguna manera los precios a los que las acciones de la sociedad o del oferente se negociarán después de la oferta revisada», añade Morgan Stanley. El banco «no expresa ninguna opinión ni recomendación sobre cómo deben comportarse los accionistas en relación con la oferta revisada», advierte.
Consejero
David Martínezno solo es el tercer mayor accionista de Sabadell, sino que también es consejero. Es uno de las personas para las que se han redactado expresamente los informes de Goldman Sachs, Morgan Stanley y Evercore. No han influido en su decisión. «Considero que la futura consolidación en España de ambas instituciones dará lugar a una entidad aún más competitiva», señala el inversor en su explicación de por qué va a acudir a la opa de BBVA, en contra de la opinión del órgano de administración del que forma parte.
El inversor mexicano se juega 639 millones de euros. Es lo que vale su 3,86% de Sabadell, que lo convierte en el mayor accionista del consejo, a años luz de todos los demás. El presidente de Sabadell, Josep Oliu, es el siguiente y se queda en el 0,16%. César González-Bueno, consejero delegado, no supera el 0,04%.
Los dos directivos han restado importancia al movimiento de Martínez. Es un inversor especializado en compañías en apuros, que no aprecia el dividendo y cuyo fondo está radicado «en un paraíso fiscal», así que no está afectado por la tributación, ha destacado González-Bueno y ha corroborado Oliu.
Golpe a la defensa
La decisión de su consejero de acudir a la opa, sin embargo, supone un golpe para el banco y especialmente para una de sus principales líneas de defensa, según señalan fuentes financieras.
Sabadell ha cargado mucho su estrategia anti-opa en el riesgo que conlleva que BBVA se quede por debajo del 50% del capital y tenga que lanzar una segunda oferta, en caso de que supere el 30%. El banco asegura que hay riesgo de que su solvencia caiga a plomo al tener que afrontar el pago en efectivo, que la oferta puede ser mejor y que eso penalizará la retribución al accionista. Su recomendación es esperar y no acudir a la primera ronda.
«Además de mantener una conclusión distinta a la del consejo respecto a esta operación, me abstengo de suscribir el informe dado que no comparto algunas de las opiniones y argumentos expresados en el mismo», contesta Martínez. «Sobre la base de la información de la que dispongo en este momento, he decidido participar en la oferta presentada por BBVA», ha anunciado.