«Como socialdemócrata considero la solidaridad extremadamente importante. Pero quien la exige también tiene obligaciones. No puedo gastarme todo mi dinero en licor y mujeres y a continuación pedir ayuda. Este principio se aplica a nivel personal, local, nacional e incluso a nivel europeo». Esas declaraciones del presidente del Eurogrupo, el holandés Jeroen Dijsselbloem, al Frankfurter Allgemeine Zeitung han levantado una tremenda polvareda en el Parlamento Europeo. El eurodiputado del PP Esteban González Pons ha solicitado la dimisión de Dijsselbloem. En la comisión de Economía de la Eurocámara, Ernest Urtasun (ICV) y Gabriel Mato (PPE) le han exigido disculpas y le han sacudido con dureza. Dijselbloem se ha puesto de perfil.