
El banquero añade presión a la CNMV a una semana del resultado de la opa: «No renunciaremos al mínimo de aceptación del 50% si el precio de la segunda opa no es el mismo que el actual».
Hoy a las doce de la noche se cierra el plazo de aceptación para acudir a la opa hostil de BBVA.
El banco se muestra convencido de que superará «ampliamente» el 50% tras realizar un intenso road show para ver inversores a ambos lados del Atlántico. «Me he reunido en Londres con 18 inversores y ni uno solo me dijo que no fuera a aceptar la oferta», señaló esta semana Carlos Torres en declaraciones a Europa Press.
Sin embargo, matemáticamente puede quedarse por debajo de ese umbral puesto que el minorista, poseedor de entre el 41% y el 42% del capital, tiene la llave de esta operación y está mayoritariamente del lado del consejo de Sabadell. BBVA necesita convencer al menos al 15% de pequeños inversores para que su victoria sea holgada.
Umbral mínimo
Si la adhesión final queda por debajo del 50%, la condición mínima a la que está sujeta la oferta, BBVA tiene en su mano lanzar una segunda opa para elevar su participación y hacerse con el control efectivo de Sabadell.
Torres ha sido muy reacio a hablar de esta posibilidad durante meses. Desde hace pocos días es un escenario que sí contempla, aunque le da una baja probabilidad. Ayer dejó claro su marco de actuación si se enfrenta dentro de una semana a ese escenario: «No renunciaríamos nunca a la condición [de aceptación del 50%] si el precio [de la segunda opa] no es el mismo al de la opa actual», afirmó en declaraciones a Catalunya Ràdio.
Los abogados de BBVA pelean con la CNMV para que el precio de esa eventual segunda opa, que según la ley debe ser a un precio «equitativo», sea el mismo de la primera oferta, pero pagadero mayoritariamente en efectivo,
El banco se remite al artículo 9.1 del Real Decreto de opas, que indica que el precio será el más alto al que haya comprado acciones el oferente [BBVA] en los últimos 12 meses.
Sin embargo, existe la posibilidad real de que la CNMV obligue a establecer uno superior. En ese caso, la intención de BBVA es no seguir adelante y dar por finalizado su asalto al capital de Sabadell.
La CNMV tiene la potestad legal de fijar un precio equitativo diferente al que proponga BBVA para asegurarse de que es «equitativo». La ley es confusa sobre el método de cálculo. La CNMV tiene la difícil misión de interpretarla y aplicar el supuesto que mejor se adapta en cada caso.
Las fuentes jurídicas consultadas (y el propio BBVA en el folleto de la opa) indican que el artículo del Real Decreto que correspondería en esta situación es el 9.2 e: «Cuando la adquisición de los valores se haya efectuado a través de un canje o conversión, el precio se calculará como la media ponderada de los precios de mercado de los indicados valores en la fecha de adquisición». Ayer, Sabadell cotizaba un 2% por encima del precio de la opa.
La CNMV hará público el 17 de octubre el resultado de la opa y los criterios para la determinación del precio equitativo, por debajo del cual no se podrá situar el precio fijado por BBVA.
Si no alcanza el 50% de aceptación, el banco tiene como máximo un día hábil para decidir si renuncia o no a ese mínimo y un mes para formalizar la segunda opa.