David Martínez puede llegar a ser primer accionista de BBVA

El financiero mexicano recibirá 40 millones de acciones de BBVA y se quedaría con una participación del 0,58%, la mayor a nivel individual.

El financiero mexicano David Martínez, el mayor inversor de Sabadell, puede acabar convertiéndose en el primer accionista individual de BBVA si triunfa la opa lanzada sobre Sabadell.

David Martínez se sienta en el consejo de Sabadell como dominical desde hace más de diez años. El financiero ha acudido a la opa con toda su paquete accionarial, que roza los 200 millones de acciones entre propias y propiedad de grandes fortunas de Monterrey (México).

Si la opa sale adelante, Martínez recibirá en el canje 40,11 millones de acciones, que a los precios de ayer están valoradas en 633 millones de euros.

Su participación del 0,69% se diluirá hasta alrededor del 0,58% tras la ampliación de capital que BBVA tiene que realizar para pagar en títulos a los inversores de Sabadell. Este cálculo se ha realizado con la premisa de que BBVA ampliará el máximo de acciones aprobado en junta.

Su 0,58% (valorado en 633 millones) supone ahora seis veces más que la posición agregada de todos los consejeros actuales de BBVA.

Consejo

Su participación no le da derecho a silla en el consejo de BBVA. «La composición de nuestro máximo órgano de gobierno corporativo no va a experimentar ningún cambio tras esta operación», aseguró Carlos Torres en una entrevista publicada ayer en el diario digital La Información/20 Minutos.

BBVA no tiene accionistas dominicales en el consejo. Todos son independientes o ejecutivos.

Es muy posible que, con sus 40 millones de acciones, Martínez se erija como mayor accionista individual de BBVA. No existe certeza porque solo es obligatorio declarar las participaciones significativas que alcancen el 3%.

Francisco González, ex presidente de BBVA, tenía 4,4 millones de títulos, el 0,07% del capital, cuando dejó la entidad en 2018. Desde entonces no hay ninguna actualización de su participación en la CNMV.

David Martínez, de 68 años, vive entre Nueva York y Londres (tiene nacionalidad mexicana y británica). Se sienta como independiente en el consejo de la cementara mexicana Cemex. También en Alfa y Vitro, otras dos empresas cotizadas mexicanas. A través de su fondo, el año pasado compró el 7,8% del capital de Televisa, el grupo de medios de comunicación más poderoso de México. Actualmente rondará el 10%, pero no se sienta en el consejo. Tampoco en el de Telecom Argentina, donde también es accionista significativo.

Este financiero es un hombre hecho a sí mismo que ha cimentado su fortuna en América Latina. Ha participado en numerosas reestructuraciones de deuda soberana y es especialista en identificar empresas en apuros (distressed) para darles la vuelta y venderalas. Creó su fondo institucional en los años ochenta gracias a un préstamo de su abuela.

Dentro del consejo de BBVA, quien tiene más acciones es el mexicano Carlos Salazar, que tiene la categoría de externo. Fue alto directivo durante casi 50 años de Grupo Fomento Económico Mexicano (Femsa), la mayor embotelladora de Coca Cola en el mundo. También ha sido Presidente del Consejo Coordinador Empresarial de México. Tiene 2,43 millones de títulos, el 0,04% del capital. Tras la ampliación de capital pasará a tener un 0,03%.

El banquero Carlos Torres es el siguiente consejero con mayor patrimonio personal invertido en la entidad. Posee 1,88 millones de títulos, el 0,02% del capital.

Llegada a Sabadell

David Martínez aterrizó en Sabadell a raíz de la ampliación de capital de 2013. Sabadell buscaba inversores internacionales y Jaume Guardiola, entonces consejero delegado de Sabadell, conocía a David Martínez de su etapa como máximo directivo de BBVA en México. Empezó a construir su paquete accionarial cuando Sabadell cotizaba a un euro, por lo que venderá con plusvalías. Al no ser residente en España no tiene que pagar impuestos.

El financiero declaró a la CNMV el 30 de septiembre que acudiría la opa de BBVA por «los altos beneficios estratégicos de la integración». Tomó la decisión tras la subida de precio del 10%, convencido por los argumentos de BBVA.