BBVA y Sabadell se miran en el espejo bursátil de UniCredit y Monte dei Paschi

Los inversores premian la independencia de Banco BPM con un alza del 25%, mientras que Mediobanca se desploma en Bolsa.

BBVA y Sabadell siguen deshojando la margarita, pero son los únicos bancos europeos que todavía no han concluido su opa hostil y les queda poco tiempo. Los italianos UniCredit y Monte dei Paschi ya tienen sus resultados y marcan el posible camino que pueden seguir sus colegas españoles en Bolsa cuando se sepa el veredicto de los accionistas.

Monte dei Paschi ha demostrado que ya no es cierta la máxima de que las opas hostiles en banca están condenadas al fracaso, pero está sufriendo en Bolsa. UniCredit ha perdido la suya, pero está subiendo. Sin embargo, el máximo ganador bursátil es Banco BPM, la presa que ha conseguido rechazar su opa hostil y mantenerse independiente, mientras que Mediobanca se desploma y se lleva la peor parte.

Cualquiera de estos escenarios está abierto para BBVA y Sabadell, según señalan fuentes financieras. Por mucho que el mercado sea imprevisible, hay patrones que funcionan como prototipos y las ofertas italianas están cumpliendo el guion al pie de la letra, añaden.

Defensa inútil

Monte dei Paschi es sinónimo de éxito. Su oferta de 17.000 millones de euros sobre Mediobanca fue hostil y su presa hizo todo lo que pudo por defenderse, pero el apoyo del Gobierno a la operación y el respaldo de los accionistas frustraron su contraofensiva.

El 86,3% del capital de Mediobanca es ahora propiedad de Monte dei Paschi y podrá disfrutar del dividendo creciente y del reparto del 100% de los beneficios que prometió el opador, pero por el momento serán sus únicas alegrías, porque a la Bolsa le está costando digerir la operación.

Las acciones de Monte dei Paschi caen un 11% desde el 22 de septiembre, cuando se puso fin a la primera repesca para que se pudieran sumar más accionistas tras la oferta oficial.

Peor le está yendo a Mediobanca. El 13,7% del capital que sigue en Bolsa ha perdido más de un 23% de su valor en menos de un mes.

La otra cara de la moneda son UniCredit y Banco BPM. La opa fracasó, en este caso por las trabas del Gobierno del país, pero la Bolsa los está premiando y Andrea Orcel, consejero delegado de UniCredit, se mantiene en su cargo sin signos de pérdida de apoyos entre los accionistas.

La subida de UniCredit es de un 8% desde el 22 de julio, el día que el consejo de administración decidió retirar su oferta por Banco BPM. Este último celebra su independencia con un alza del 20%.

Escenarios

BBVA y Sabadell pueden replicar ahora estos movimientos, aunque cada operación tiene sus matices diferenciales.

En la opa de UniCredit sobre Banco BPM, el mercado celebra el fin de una oferta que se veía complicada por la oposición del Gobierno y por las condiciones impuestas. Sin embargo, también pesan las especulaciones de que la consolidación puede continuar, solo que con diferente pareja. Eso está dando alas a BMP en Bolsa.

Esta última es una posibilidad de futuro que varios analistas apuntan para Sabadell si fracasa el intento de compra de BBVA y que puede sostener su cotización. El atractivo del banco como objetivo de adquisición seguirá existiendo, añaden estas fuentes, lo que puede llevar a Sabadell a defenderse con compras para protegerse de una nueva andanada.

También hay similitudes con Monte dei Paschi, que, al igual que BBVA, elevó en el último minuto la cuantía de su oferta por Mediobanca y gastó en la operación más reservas de las que anticipaba el mercado. Ahora tendrá que demostrar que le salen las cuentas y que es capaz de crear un grupo integrado que funcione, la misma situación que afrontará BBVA si triunfa su opa y más si decide hacer una segunda oferta en efectivo.

A la vez, la caída en Bolsa del capital que queda de Mediobanca puede ser un aviso a navegantes. César González-Bueno, consejero delegado de Sabadell, ha asegurado que resistir es una buena opción; que incluso quedarse de minoritario si la opa de BBVA triunfa puede tener premio porque el nuevo dueño querrá hacerse con la totalidad y pagará de forma generosa, pero los accionistas de Mediobanca no parecen verlo tan claro.