
La Comisión Europea consideraque las operaciones «mejoran la eficiencia y la rentabilidad de los bancos» y «fortalecen a la economía».
El tablero bancario europeo se queda sin cambios después del fracaso de la opa de BBVA sobre Sabadell. No es la única operación anunciada que ha descarrilado recientemente, aunque sí era la más avanzada y la única que realmente ha llegado al mercado.
La Comisión Europea observa atentamente estos acontecimientos consciente de que se escapa otra oportunidad de consolidación del sector bancario europeo. Aunque el Ejecutivo comunitario se niega a opinar sobre operaciones bancarias particulares, lo cierto es que sí ha hecho en los últimos meses una defensa a ultranza de la necesidad de que se materialicen este tipo de transacciones para avanzar en la Unión Bancaria.
Ayer, tras conocer el resultado de la opa de BBVA sobre Sabadell, Olof Gill, portavoz de Servicios Financieros de la Comisión Europea, subrayó que «creemos que la consolidación del sector bancario mediante fusiones, tanto nacionales como transfronterizas, podría contribuir a mejorar la eficiencia y la rentabilidad de los bancos y, de esta manera, fortalecer la economía europea y beneficiar a los consumidores en su conjunto». Asimismo, el portavoz aseguró que este tipo de operaciones «se ajustan a los principios y ambiciones establecidos en la Unión de Ahorros e Inversión».
Las recientes operaciones corporativas bancarias no cuajan en la Unión Europea y, por casualidad o síntoma, comparten un elemento:los gobiernos de los países involucrados han obstaculizado o añadido trabas a un proceso que ha acabado descarrilando. Así ha sido en el caso de la operación de BBVA sobre Sabadell, pero también en otras como la de UniCredit sobre BPM.
Fuentes comunitarias reconocen que es pertinente preguntarse el papel que juegan las injerencias políticas en el fracaso de estas operaciones ya sea porque no lleguen siquiera a mercado o porque generen rechazo entre los inversores.
«Las decisiones que limitan la creación de un mercado único en servicios financieros son una cuestión de preocupación porque van en contra del objetivo de la Unión de Ahorro e Inversiones», indicaba la comisaria de Servicios Financieros, María Albuquerque, durante el último Ecofin.
Banco Central Europeo
Por su parte, el Banco Central Europeo (BCE) también recalca que no hace comentarios sobre operaciones concretas, sí recalca que «el mercado es soberano» en el sentido de que la decisión de seguir o no adelante con la opa ha quedado en manos de los inversores que han elegido con libertad.
El supervisor, que dio su luz verde hace ya un año, se limita a comprobar que la operación corporativa tiene sentido desde el punto de vista macroprudencial y de robustez y modelo de negocio de las entidades y deja de lado las potenciales injerencias políticas que pueden haberse dado en el proceso de la opa. Lo que sí recalca la institución, cuyo Consejo de Supervisión dirige la alemana Claudia Buch, es que BBVA y Sabadell son perfectamente solventes tanto en una entidad conjunta como por separado.
El banco central, como la Comisión Europea, es un firme defensor de las ventajas de las operaciones que contribuyan a constituir la Unión Bancaria, especialmente las transfronterizas, pero asegura que mantiene una actitud completamente neutral a la hora de valorarlas y que es la iniciativa privada la que debe decidir si se concretan o no.