
La opa hostil de BBVA sobre Banco Sabadell no solo ha supuesto un desgaste mental y físico considerable para los empleados, directivos y asesores de ambos bancos.
Los 17 meses de contienda han exigido un importante despliegue de capital con el que BBVA y Sabadell han trazado, moldeado y reconfigurado sus respectivas estrategias para convencer a los accionistas.
Tras el proceso, ambos bancos hacen recuento del dinero invertido en una operación que ha tenido un alto desgaste y coste para BBVA sin que haya logrado sacar adelante la opa.
Las dos entidades, además de involucrar a decenas de personas de sus respectivos equipos, han contado con el apoyo de diversos asesores jurídicos, consultores y banqueros de inversión.
BBVA se rodeó desde el inicio de la operación de un ejército de asesores a sabiendas de que no iba a ser una operación sencilla. Contrató desde el principio a dos bancos de inversión: JPMorgan, uno de los viejos conocidos de BBVA, y UBS, que ya asesoró a la entidad en el intento fallido de fusión con Sabadell en 2020. Posteriormente, incluyó a la nómina de bancos de inversión a Rothschild y a Mediobanca, en ese orden.
En el ámbito jurídico, BBVA se ha apoyado en dos bufetes de elevada reputación como son Garrigues, uno de los socios históricos del banco, y Davis Polk & Wardwell. También contrató los servicios profesionales de las firmas Deloitte, Atrevia y Acento para trabajos específicos como la valoración independiente de la segunda oferta, las relaciones públicas y la comunicación, entre otros.
Sabadell, por su parte, armó su defensa en la opa con Goldman Sachs y Morgan Stanley como principales asesores financieros. Evercore se incorporó recientemente con un mandato de asesoramiento a los consejeros independientes del banco vallesano.
En el terreno jurídico, el banco recurrió al despacho Uría Menéndez para apoyar a Gonzalo Barettino, máximo responsable de los Servicios Jurídicos de Sabadell.
Las cifras
El presidente de Sabadell, Josep Oliu, dice no haber llevado una contabilidad sobre los gastos de la operación, que, por otra parte, según afirma en una entrevista a La Vanguardia, «Nadie nos lo va a devolver». Cesar González Bueno, CEO de la entidad, reconoce que aunque este gasto no mueve la aguja de forma sustancial en el resultado, «es una cantidad que pesa». Ninguno de los dos bancos ha detallado los gastos asociados a la operación. Según las cifras recabadas por EXPANSIÓN de diversas fuentes, el gasto total en servicios externos relacionados con la operación puede oscilar entre 100 y 150 millones de euros o más.
La plataforma de análisis y datos Dealogic cifra en al menos 60 millones de euros el gasto de BBVA y Sabadell solo en los bancos de inversión. Esta cifra incluye a todos los asesores que han participado en la operación.
Fuentes de la banca de inversión elevan la cifra porque creen que en el total puede que no estén atribuidos los ingresos del año pasado. Las mismas fuentes cifran en alrededor de 100 millones el desembolso que BBVA y Sabadell tendrán que afrontar en bancos de inversión tras los 17 meses durante los que se ha extendido la operación.
En cuanto a las comisiones de los despachos de abogados, diversas fuentes jurídicas indican que las cuantías son mucho más bajas que las abonadas a los bancos de inversión principalmente porque ha habido un número inferior de asesores. El gasto conjunto en firmas jurídicas podría rondar los 15 millones de euros, según las fuentes consultadas.
Un of counsel (abogado con una elevada especialización en un determinado ámbito) del sector bancario puede cobrar en torno a 800 euros por hora. Los honorarios de los especialistas más reputados pueden incluso superar los 1.000 euros por hora. Mientras que la retribución de un abogado de un gran despacho puede suponer 400 euros por hora.
Batalla publicitaria
La publicidad ha sido otra de las grandes batallas entre BBVA y Sabadell. Ambos han elevado sustancialmente sus partidas publicitarias en el último año y medio con el objetivo de hacer calar sus mensajes no solo en los accionistas, sino en los clientes y en la sociedad en su conjunto. Así, las dos marcas con sus respectivos mensajes en clave opa se han visto en cientos de marquesinas, lonas y medios de comunicación.
Ninguno de los dos bancos detalla la cantidad exacta invertida en publicidad específica de la opa. No obstante, BBVA ha desembolsado solo en campañas publicitarias entre 2024 y el primer semestre de 2025, unos 700 millones de euros, según recogen sus informes financieros. Del total, alrededor del 25% ha ido a parar al mercado español. Esto representa unos 175 millones de euros.
No todo el dinero se ha invertido en la opa, pero BBVA reconoce en sus últimos informes financieros que la partida de gastos ha crecido gradualmente entre otras cosas por la mayor inversión publicitaria. Fuentes próximas a Sabadell señalan que el desembolso en publicidad de la opa ha sido de unas «pocas decenas de millones de euros».
El último informe anual de Sabadell correspondiente al ejercicio 2024 refleja un desembolso total en publicidad de 104,8 millones de euros, frente a los 96,7 millones del año anterior.
Equipos específicos
La opa ha obligado a ambas entidades a confeccionar equipos específicos dedicados solo a la operación.
Fuentes del mercado indican que en Sabadell han trabajado diariamente en la opa unas pocas decenas de empleados, una cifra similar a la del banco rival.
Sin embargo, BBVA creó desde cero, a principios de este año, una oficina de integración que ha estado encabezada por Jordi García Bosch, jefe global de Estrategia, Finanzas e Ingeniería de Control de la entidad y uno de los hombres de confianza de Torres.
Esta oficina se ideó para trabajar únicamente en los aspectos relacionados con la fusión que se esperaba a futuro con Sabadell.
BBVA segmentó la oficina de integración en cinco divisiones para precisamente lograr que parte de la plantilla estuviera totalmente enfocada en la futura integración del banco. La oficina de integración estaba compuesta por la división de Integración de Negocio; la de Integración Tecnológica; la de Integración de Operaciones; la de Recursos Humanos, y la de Integración Financiera.
Cada segmento contó con un líder especializado que reportaba directamente a García Bosch. Esos líderes eran directivos experimentados de la casa. Y cada división contó con varios empleados que compaginaron sus funciones diarias con las tareas de la oficina de integración.