Santander no defrauda

Banco Santander cerró septiembre con los mejores resultados de su historia, consolidando un perfil financiero sólido y una estrategia que ha madurado de forma notable en la última década.

El beneficio por acción creció un 16% y el beneficio atribuido un 11% hasta 10.337 millones de euros, con una rentabilidad sobre el capital tangible (ROTE) del 16,1%. La rentabilidad se ha apoyado en la combinación de control de costes, que bajan un 1% en los nueve meses, la diversificación de ingresos por negocios y países y la calidad crediticia, con una tasa de morosidad contenida en el 2,9%. El beneficio atribuido del tercer trimestre de 3.504 millones (+8 %) marca el sexto trimestre consecutivo de beneficios récord, y el grupo ha reafirmado todos los objetivos de su guía para 2025, reforzando la credibilidad de su hoja de ruta estratégica.

Santander está bien posicionado en todos sus mercados. El modelo operativo común y la digitalización –67% de los productos retail disponibles online– han mejorado su eficiencia y su capacidad para competir frente a competidores bancarios y fintechs, y el programa ONE Transformation sigue siendo el motor de la mejora operativa. La evolución se traduce en una ratio de eficiencia del 41,3%, la mejor en más de quince años.

En masas de balance, Santander mantiene buen dinamismo en el pasivo y menos en el activo. Los recursos de clientes crecieron un 7% en euros constantes, impulsados por un aumento del 5% en los depósitos y del 16% en los fondos de inversión, pero el crédito creció solo el 2%. Con los tipos ya normalizados, el crecimiento futuro requerirá previsiblemente mayor ambición para crecer en crédito.

Santander ha consolidado su liderazgo como el mayor banco de la Eurozona por capitalización bursátil y ya ocupa el puesto 18 a nivel mundial, con una escalada muy meritoria. La capitalización bursátil en torno a 130.000 millones de euros, con un múltiplo de 1,55 veces sobre su valor tangible contable, sugieren una valoración fundamental adecuada a pesar del gran diferencial con el múltiplo de 3 veces al que cotiza del líder mundial, JPMorgan Chase. Con todo, el grupo prevé destinar al menos 10.000 millones de euros a recompras de acciones.

Los resultados de todo 2025 confirmarán que Santander ha completado con éxito una década de gran transformación: de un conglomerado descentralizado a un banco global integrado, digital y eficiente. El cumplimiento consistente de sus metas, la mejora de la rentabilidad y la fortaleza del balance consolidan al grupo como una de las franquicias bancarias más sólidas y diversificadas del continente.