A por el cliente desatendido por la banca local

La banca internacional pone el foco en el cliente de rentas medias en España.

Deutsche Bank acaba de anunciar su objetivo de renovar su oferta a clientes con patrimonios de entre 50.000 y 500.000 euros, solo unas semanas después de que ING haya comunicado públicamente sus planes de montar su propia división de banca personal y banca privada para clientes con más de 250.000 euros en España.

Los bancos extranjeros quieren captar clientes en un caladero que consideran «desatendido» por la banca comercial local, que tras años alimentando potentes divisiones de banca personal, han decidido centrar su apuesta ahora en clientes con patrimonios muy elevados.

Bancos comerciales como CaixaBank y Santanderrelanzan sus servicios para atraer a clientes ultrarricos, con modelos enfocados en la generación de comisiones, como vía para tratar de compensar la previsible caída del margen que provoca las bajadas de los tipos de interés.

Mientras, entidades de menor tamaño en España hacen lo propio con clientes con menores rentas. Además de la banca internacional, las aseguradoras también compiten por ofrecer asesoramiento financiero a clientes sobre los que la gran banca no tiene puesto el ojo.

Estas entidades parecen haberse dado cuenta de que los clientes de banca personal demandan hoy servicios mucho más sofisticados de lo que reclamaban hace una década. Hoy son también potenciales usuarios de productos de inversión (como fondos o gestión delegada) y de servicios de asesoramiento de inversiones personalizadas, intensivos en comisiones, como lo son los de banca privada.

Los servicios generadores de comisiones están destinados a jugar un papel cada vez más importante en las cuentas, así como los clientes de banca personal, a ganar protagonismo en el punto de mira de la banca mediana.