Botín pide una «simplificación ambiciosa» de la regulación para crecer más

Señala que la capacidad de prestar de la banca europea se elevaría si se igualara su fiscalidad y sus requerimientos de capital a los del sector en EEUU.

La presidenta de Santander, Ana Botín, ha instado a simplificar la regulación financiera para impulsar el crecimiento y la competitividad en Europa.

«La ausencia de crecimiento es el principal riesgo para la estabilidad financiera», ha indicado Botín, durante la Conferencia Internacional de Banca que el grupo celebra este martes en su sede corporativa de Boadilla del Monte en Madrid.

Botín ha aludido al camino ya iniciado por EEUU. «Allí se habla sin problema de desregulación. Simplificación y desregulación son palabras distintas. Es necesaria una simplificación ambiciosa. Tenemos que llamar a las cosas por su nombre», ha afirmado la presidenta de Santander.

La legislación básica del sector financiero en Europa está integrada por 95.000 páginas, 100 veces ‘El Quijote’, ha ilustrado Botín, que ha reclamado un marco normativo «proporcional, razonable e inteligente».

«La regulación mata la innovación; si no se permite que las empresas innoven, no vamos a crecer. El crecimiento surge de las empresas», ha indicado la banquera, que ha advertido que la necesidad de simplificación regulatoria se extiende más allá del sector bancario.

Botín ha reiterado, además, la importancia de que el mandato de supervisores y reguladores amplíe su enfoque, para no centrarse solo en la estabilidad financiera sino también en el crecimiento. «Si los bancos no generan beneficios, no se genera capital«, ha señalado.

Junto a la regulación, la presidenta de Santander también ha apuntado a la fiscalidad y a los requerimientos de capital del sector financiero. «Los bancos están preparados para hacer más para que la economía europea crezca; sólo necesitamos que nos dejen«, ha dicho.

En este sentido, Botín ha señalado que de cada euro de beneficio generado por la banca, 58 céntimos se destinan a impuestos en Europa, frente a los 42 euros de EEUU, una divergencia que, además, está aumentando. Según la presidenta de Santander, si se igualara la fiscalidad del sector a la de EEUU, se liberaría capital por 500.000 millones de euros disponible para incrementar el crédito.

Del mismo modo, Botín ha cifrado en 3,5 billones la diferencia en los requerimientos de capital a ambos lados del Atlántico. Si la exigencia de solvencia en Europa se situara en los niveles de EEUU, se podrían conceder 14 millones más de hipotecas o en torno a 87 millones de créditos para pymes.

«Europa tiene el mejor sistema del mundo, aunque no es perfecto (…) El bienestar social surge de una economía fuerte y ésta necesita de bancos fuertes. Los bancos son parte de la solución», ha valorado.

Escrivá aboga por una armonización regulatoria

Unos minutos más tarde de su intervención, la presidenta de Santander ha dialogado con el gobernador del Banco de España, José Luis Escrivá, quien también se ha mostrado partidario de refrescar la normativa bancaria europea.

El gobernador considera que el marco actual de la eurozona, en el que diversas voces comunitarias instan a reforzar el sistema bancario para ser más competitivos, es idóneo para que se simplifique la regulación. «Creo que ha llegado el momento de intentar conseguirlo [reforzar el mercado a través de la racionalización normativa]«, ha señalado Escrivá.

A su juicio, es fundamental para elevar la competitividad de la banca europea y, por ende, de la Unión Europea, que los líderes comunitarios se alineen y comiencen a tomar medidas.

El gobernador cree que hay «mucho margen para integrar la supervisión» del mercado de capitales y del mercado de las titulizaciones, donde ha resaltado que el Banco de España ya trabaja junto con el Ministerio de Economía y la CNMV en la formalización de canales que impulsen esta herramienta de financiación.

Para iniciar la armonización regulatoria, el gobernador ha propuesto que se hagan pruebas piloto que integren a determinados países para probar la eficacia de las medidas orientadas a simplificar la normativa.

A renglón seguido, ha asegurado que España «sería uno de los primeros [estados miembro] en dar pasos hacia la integración [normativa]«. El máximo dirigente del supervisor nacional ha aseverado que en el mercado español ya se están dando muestras de racionalización de la supervisión y se han puesto en marcha medidas «tangibles» se denotan la voluntad de las instituciones en fomentar un cambio.