Klarna acelera su conversión en banco digital en España

Klarna avanza con paso firme en su evolución de fintech a banco digital en España. La hoja de ruta de la firma de origen sueco especializada en el aplazamiento de pagos pasa por convertirse en una entidad con una gama de productos más amplía que le permita arañar cuota de mercado en determinadas áreas al resto de bancos y neobancos que operan en el mercado nacional.

Klarna anunció ayer el lanzamiento en España de su primera tarjeta de débito vinculada a una cuenta corriente y que, además, ofrece la posibilidad de fraccionar un pago en tres plazos sin intereses, que es una característica propia de las tarjetas de crédito. El objetivo: combinar la «seguridad y el control del débito con la flexibilidad y las ventajas tradicionalmente asociadas a las tarjetas de crédito», explicó la entidad en un comunicado.

Klarna ya ofrecía en España cuentas de ahorro, un depósito a tipo fijo (actualmente al 2,34% TAE) y tarjetas virtuales de un solo uso. Todo ello a través de una licencia bancaria sueca. Es una de las firmas online que ha aprovechado el apetito por el pasivo durante el periodo de elevados tipos de interés vivido hasta hace unos meses que se conjugó con la pasividad de los grandes bancos a la hora de remunerar.

Ahora agrega a su catálogo la tarjeta de débito asociada a una cuenta corriente con saldo en Klarna para elevar la fidelización de los dos millones de usuarios activos en España y, por supuesto, agrandar su base de clientes. Carlos Íñiguez, responsable de la entidad para el mercado español, explicó ayer durante la presentación del producto que es una «tarjeta Visa como las de toda la vida». El cliente puede ingresar el importe que desee en la cuenta asociada a la tarjeta y, en caso de que quiera fraccionar un pago, solo tendrá que seleccionar la modalidad y no asumirá comisiones.

La nueva tarjeta también incluye ventajas, como descuentos en compras en determinados comercios o cashback -reintegró de un porcentaje de un pago-, entre otros.

El lanzamiento confirma la intención de Klarna de ser algo más que una aplicación de pagos en un mercado en el que la banca digital está totalmente asentada (Revolut, N26 o Trade Republic son algunos competidores) y ya compite en algunos ámbitos con la banca tradicional.

Íñiguez aseveró que la entidad «ya está evolucionando hacia un banco digital».