El BCE mantiene en el 15,6% las exigencias de capital a la banca pese a los «desafíos globales»

El buen nivel de resiliencia del sector bancario convence al supervisor para dar estabilidad a sus requerimientos tras años de subidas en un momento en el que la banca reclama un alivio regulatorio.

Estabilidad en los requerimientos de capital de la banca tras años de subida. Así lo ha confirmado hoy el Banco Central Europeo (BCE) en la publicación de los resultados del SREP (proceso de revisión y evaluación supervisora, por sus siglas en inglés), que refleja una exigencia total de capital del 15,6% para el próximo ejercicio.

Además de los requerimientos directos del BCE, en este cálculo se computan también los colchones anticíclicos y otros requisitos como las exigencias sistémicas, entre otras, que diferentes autoridades han activado en los últimos años.

El supervisor bancario toma la decisión de no seguir incrementando las exigencias de capital ante la robustez del sector y en un momento de fuerte queja de la banca sobre los constantes incrementos y la complejidad de la estructura de estos requisitos, compuestos por múltiples colchones diferentes. El año pasado, el BCE no elevó sus exigencias, pero la cuantía total sí avanzó por las decisiones de otros organismos, como los bancos centrales nacionales.

El supervisor entiende que «los bancos europeos siguen operando en un entorno complejo, caracterizado por mayores riesgos geopolíticos y por la evolución de la competencia debido a la digitalización y al aumento de la prestación de servicios financieros a través de entidades no bancarias». Sin embargo, «el buen nivel de resiliencia actual del sector bancario de la zona euro es el resultado de varios factores. Entre ellos se incluyen una regulación eficaz, una supervisión sólida y mejoras en la gestión de riesgos de los bancos, pero también respuestas fiscales y monetarias extraordinarias ante las recientes perturbaciones macroeconómicas», asegura el BCE que considera que esa robustez es suficiente para no necesitar apretar las tuercas al sector

Aunque el SREP no se considera un examen con aprobados y suspensos, lo cierto es que la puntuación media obtenida por las entidades mejora ligeramente tras situarse en un 2,5 (en un intervalo comprendido entre 1 y 4, siendo 1 la máxima nota y 4 la peor), frente al 2,6 del pasado ejercicio. Este resultado, sin embargo, se obtiene con una dispersión, aunque las entidades van poco a poco tendiendo hacia el centro de la muestra con los bancos con los peores resultados mejorando su posición y los del extremo opuesto, los que mejor calificación habían obtenido en el pasado, empeorándola.