
El CEO de Citi en Europa apuesta por centrarse en la competitividad, la reindustrialización y financiar la brecha digital.
Ignacio Gutiérrez-Orrantia es uno de los españoles mejor situados en el sector bancario en Europa. El pasado junio se anunció su nombramiento como jefe en el continente de Citi y ahora compagina su trabajo entre Dublín, donde tiene su sede europea la entidad norteamericana, y Londres, el principal centro financiero de Europa, donde la firma ultima una gran mudanza en Canary Wharf, el segundo distrito financiero de Londres.
Una de las preguntas que debe responderse Europa es en qué categoría pretende que jueguen sus empresas, si en la nacional, en la europea o en la mundial. Preguntado sobre si prevé integraciones en el sector bancario tras el fracaso de la opa hostil de BBVA sobre Sabadell -y otros intentos fallidos en otros países-, responde: «Probablemente la primera oleada debería ser [en el ámbito] local, pero deberíamos tener al mismo tiempo transfronterizas».
«Soy un gran creyente de los campeones globales y creo en la consolidación» -afirma en relación a todos los sectores, no solo el bancario, en un acto con medios internacionales, entre ellos, EXPANSIÓN-. «La tendencia va a continuar porque es una forma de extraer valor». En el caso de la banca, es una vía para de ganar rentabilidad con los tipos ya al 2%, y en el conjunto de las industrias es una forma de competir globalmente y de fortalecer a Europa.
Debe tenerse en cuenta que la banca tiene unas normas diferentes a otros sectores, de manera que, sin una unión bancaria, las concentraciones transfronterizas son difíciles porque no aportan sinergias
Orrantia considera que el debate de las fusiones en el sector bancario no se puede desvincular del resto de industrias. Y aquí cree que los gobiernos desempeñan un papel crítico. «La definición de qué es una infraestructura crítica o de la seguridad nacional y los objetivos nacionales están en un lugar muy alto en la agenda de los gobiernos», por lo que pide un equilibrio entre la intervención de los gobiernos y la libertad de los mercados para constituir esos campeones.
Momento crucial
El principal ejecutivo de Citi en Europa sostiene que el continente está «en un momento crucial en el que las necesidades y el diagnóstico están muy claros» tras la publicación de los informes Draghi y Letta. «Ahora lo importante es ejecutar y la formación de capital», incide.
A su juicio, Europa debería centrarse en mejorar su competitividad, reindustrializarse y buscar la financiación para recortar su «brecha digital».
En el primer punto, además de apostar por una reducción de la burocracia -«simplificación», especifica-, subraya que es crucial «un mercado único de verdad en los mercados de capital». «Hay una gran fragmentación, con diferentes regulaciones y muchos intereses locales», lamenta. «El ahorro está en el bolsillo de los ciudadanos, pero necesitamos canalizarlo» hacia los sectores que lo precisan. «El mercado, sin duda, va a llenar ese vacío, y cuanta más competencia, mejor: la banca, el sector público, el capital privado, los minoristas…», abunda.
Otro aspecto se refiere a la reindustrialización, que en parte implica rehacer la cadena de suministro para «producir en países de fiar», reducir costes y aproximar la producción al cliente final. A ello se añade la necesidad de financiar las ingentes cantidades que requieren las necesidades tecnológicas del continente, que cifra en unos 700.000 millones de euros al año, el 5% del PIB europeo.
El máximo responsable de Citi en Europa es optimista sobre 2026. Aplaude que las proyecciones macroeconómicas de los principales países convergen en torno al 1,5% y advierte del papel creciente de los Estados para apoyar ciertas políticas (la defensa, por ejemplo) y las consecuencias que tiene sobre la deuda y el proteccionismo económico.