Las empresas de ultrarriesgo disparan sus necesidades de dinero para 2026

Todas las compañías adelantan las refinanciaciones, salvo las más endeudadas. S&P Global alerta del riesgo de un aumento de los ‘defaults’ en Estados Unidos y Europa.

Casi todas las empresas están haciendo sus deberes. La rebaja de los tipos de interés a ambos lados del Atlántico y la ola de apetito inversor por la deuda de toda clase han provocado una avalancha de refinanciaciones para eliminar del calendario el riesgo de los vencimientos más inminentes. Pero hay un grupo que se ha quedado descolgado de la tarea. Son las compañías con el más alto grado de endeudamiento.

Se distinguen por su peor ráting. No solo están en el territorio de la inversión especulativa (de BB+ hacia abajo), sino que se encuentran en lo más profundo de ese universo. Sus notas van de CCC a C, lo más bajo de la escala.

S&P Global concede estas calificaciones a las empresas que tienen, en el mejor de los casos (CCC+ y CCC), «un riesgo sustancial o extremo», y de ahí va empeorando su consideración hasta alertar de que el impago «es inminente» con muy pocas «probabilidades de recuperar» el dinero (de CCC- a C).

Sin repuesto

El viento favorable que ha impulsado las refinanciaciones se ha saltado ese estrato. Hay 62.000 millones de dólares (cerca de 53.500 millones de euros) en deuda de esas compañías en todo el mundo que vence el año que viene y que está pendiente de encontrar repuesto, según los cálculos de S&P.

Es más el doble de lo que les queda pendiente a las empresas que también tienen mucho riesgo, pero menos que ellas (las que tienen un ráting de B-), porque en ese grupo las refinanciaciones han sido mayores.

Las peor colocadas solo han podido reemplazar un 19% de sus vencimientos y, con ello, retrasar su pago, frente al 33,2% de todo el grado especulativo y el 60% de las calificadas en B-. Eso deja a estas firmas en una situación mucho peor que hace un año. Entonces se enfrentaban a 42.260 millones de euros en refinanciaciones durante 2025. Ahora tienen un 27% más de compromisos por delante para 2026.

La agencia de ráting tiene claro el porqué de la baja cifra de refinanciaciones: «Esta categoría es la más vulnerable a la presión, con menos inversores dispuestos a comprar deuda calificada en niveles tan bajos«.

Y eso anticipa nubes en el horizonte. «Las altas concentraciones de vencimientos a corto plazo de deuda de categoría CCC/C podrían indicar un riesgo creciente de impago (default, avisa S&P Global.

Estados Unidos frente a Europa

La amenaza es mayor en Estados Unidos que en Europa. El país norteamericano es la sede de la gran mayoría de las empresas de ultrarriesgo y afronta el año que viene 38.000 millones de euros en refinanciaciones de la peor categoría. En el Viejo Continente hay 11.600 millones y menos de 3.800 millones en el resto del mundo.

«Aunque la tasa global de impagos corporativos en los últimos 12 meses ha disminuido durante el último año (del 3,8 % a principios de octubre de 2024 al 3,5 % a 31 de agosto de 2025), en Estados Unidos ha aumentado desde octubre del año pasado en 0,4 puntos porcentuales (hasta el 4,8 %)», señala S&P.

Las bajadas de tipos de interés que ha emprendido la Reserva Federal estadounidense pueden ayudar a despejar un poco el panorama para las compañías con mayor fardo de deuda, pero la tarea sigue siendo complicada.

Sobre todo, porque buena parte del dinero que llega a vencimiento se consiguió a mejores precios que los que da ahora el mercado. S&P calcula que la nueva deuda está costando 150 puntos básicos más a las compañías con un ráting de BBB (ya en el grado de inversión), lo que obliga a rascarse el bolsillo mucho más a las que están por debajo de esa cota.

«Las recientes bajadas de las rentabilidades han empezado a recortar parte de ese aumento«, constata S&P. Eso puede ayudar a las tareas pendientes de refinanciación.