Una revolución limpia recorre todo el mundo. Bueno, no todo. Las principales potencias han abrazado las tecnologías renovables para generar electricidad empujadas por la caída de sus costes. Entre 2013 y 2015, la potencia eólica instalada creció más de un 20% en Europa, un 36% en Asia y un 24% en Norteamérica. España, mientras, miraba para otro lado; en ese mismo periodo aquí creció un 0,07%, el equivalente a instalar solo siete aerogeneradores en dos años. Entre 2013 y 2015, la potencia solar fotovoltaica aumentó más de un 15% en Europa, un 58% en Asia y un 52% en Norteamérica. España, el país del sol, miraba para otro lado: en ese mismo periodo la solar enganchada a la red eléctrica creció aquí solo un 0,3%.

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