Hace un par de años, los clientes del banco BBVA visitaban la sucursal una media de seis o siete veces al año. Ahora, ese promedio ha bajado a unas cuatro ocasiones. Lo que va de un número a otro es un acelerón en la transformación digital del banco, un proceso que el Massachusetts Institute of Technology (MIT) ha escogido como ejemplo en un artículo recién publicado. De cara al futuro, advierte el documento, “la alta dirección debe encontrar el equilibrio adecuado entre un enfoque visionario y otro pragmático”.