
Además de sus dotes como ejecutivo en una multinacional financiera como Citi –uno de los diez mayores bancos internacionales por activos– Ignacio Gutiérrez-Orrantia (Bilbao, 1972) tiene otra virtud: su capacidad de ser didáctico y explicar complejidades económicas con historias sencillas.
- ¿En qué momento están la economía mundial y las finanzas internacionales?
- El término que usamos es Goldilocks, para definir un equilibrio. Es un equilibrio, justo y con riesgos. Consiste en que hay crecimiento pero no excesivo, una inflación equilibrada pero bajo escrutinio, y unos tipos de interés con senda a la baja pero en cuestión.
- ¿De dónde viene lo de Goldilocks?
- [Risas] Goldilocks se traduce como Ricitos de Oro. Hace referencia a la protagonista de la historia de los tres ositos [o cerditos, según la versión], un cuento cuya moraleja es que cada uno se prepara a su manera [imperfecta] para el futuro y Ricitos buscaba siempre el equilibrio frágil, pero ideal entre los tres.
- ¿Puesto en números, cuál es la foto actual?
- La economía mundial sigue mostrando una resiliencia notable, con un crecimiento cercano a su tendencia del 3% en los últimos años, a pesar de múltiples shocks, como las rápidas subidas de tipos de los bancos centrales en 2022 y 2023 y los altos aranceles de EEUU el año pasado.
- ¿Qué se espera a partir de ahora?
- Esperamos que el crecimiento global continúe por una senda similar este año y el próximo, con una expansión del 2,8% en ambos. Prevemos que los aranceles tendrán un impacto adicional sobre el crecimiento, pero sus impactos generales parecen manejables.
- ¿Cuáles son los riesgos más acuciantes?
- Persisten riesgos importantes. Uno es un posible retroceso significativo en la inversión y las valoraciones en Inteligencia Artificial, que ha sido un motor clave de la actividad económica, especialmente en Estados Unidos y Asia. También podrían resurgir preocupaciones sobre la deuda pública, particularmente en EEUU, donde la situación fiscal se ve afectada por déficits elevados y una deuda creciente. Seguimos vigilando de cerca las tensiones geopolíticas, por ejemplo en Oriente Medio y, más recientemente, en Venezuela. Además, hay dos riesgos adicionales vinculados a Estados Unidos. Primero, el mercado laboral podría debilitarse más rápido de lo esperado. El segundo riesgo es que los aranceles tengan un impacto mayor del anticipado. Este año podría producirse una desaceleración más pronunciada y sostenida del consumo estadounidense. Esto podría implicar una mayor tensión en la inflación, si las empresas intentan recuperar márgenes. Esto complicaría los planes de la Reserva Federal de relajar la política monetaria.
- Ante este panorama, ¿qué grandes retos tiene Citi?
- Esperamos que 2026 sea otro año muy activo. Hay abundante financiación disponible en todos los sectores y múltiples fuentes de capital en los mercados, incluido el crédito privado. El acceso al capital no es el factor limitante: si hay buenos proyectos empresariales, hay financiación.
- ¿Qué lugar ocupa la IA en la estrategia del banco?
- Nuestro enfoque estratégico, tal como lo ha definido nuestra consejera delegada, se centra en una eficiencia implacable, la simplificación de operaciones y la inversión en tecnología, incluida la Inteligencia Artificial. El objetivo es modernizar nuestra infraestructura y mejorar nuestra competitividad. Estamos trabajando activamente para optimizar nuestra estructura de costes y mejorar la rentabilidad, con un objetivo de retorno sobre capital tangible [RoTCE] del 10%-11% en 2026.