
El sector se tomará un respiro tras el récord de 2025. Las operaciones de capital sumarán 65.000 millones, según las previsiones.
Los bancos europeos han inundado de bonos el mercado en el arranque de año y Santander, BBVA, CaixaBank y Sabadell han contribuido a ello. Los cuatro grandes españoles han vendido casi 7.000 millones de euros en deuda, pero es solo el aperitivo.
Los analistas han hecho ya sus cuentas y la previsión es que el sector bancario europeo rondará los 300.000 millones de euros en colocaciones de bonos, según señala la firma experta en deuda CreditSights.
La cuantía no se aparta demasiado de la media de los últimos años, pero está lejos del récord. Todo apunta a que los bancos se van a tomar un respiro este año después de los históricos 334.000 millones emitidos en 2025 entre bonos sénior preferentes y no preferentes, deuda subordinada y contingente convertible (CoCos o AT1).
Adelanto
Tienen varias razones para ello y una especialmente relevante es que el año pasado las condiciones de precios y de demanda fueron tan buenas que todos los grandes bancos aprovecharon el momento para anticipar sus necesidades de 2026, según señalan fuentes del mercado.
Casi todas las emisiones de noviembre y diciembre tuvieron ese propósito. Y fueron cuantiosas. La banca europea comienza el año con parte de los deberes hechos.
La regulación y el crecimiento del negocio son otras dos variables que juegan a favor de la contención en la venta de bonos. Desde el primer flanco, no hay un endurecimiento significativo de los requerimientos normativos que exija armarse de deuda para contentar a los supervisores. Desde el segundo, nadie prevé un crecimiento exuberante que ponga a toda velocidad la máquina de prestar.
España es el gran país de Europa con mejor previsión marco para este año y los bancos confían en un repunte del crédito, pero será tímido y se podrá compensar en buena medida con las estrategias que tienen en marcha para gestionar el capital. Las previsiones de crecimiento del resto del continente son bastante anémicas.
Ese escenario reduce la exigencia de los bancos, que pueden concentrarse en refinanciar los vencimientos que les lleguen sin más complicación, con algo de margen añadido para financiar el negocio.
Escenarios
Los vencimientos para este año suman 296.433 millones de euros, así que la previsión de 300.000 millones casi iguala esa cuantía. Pero la cifra corresponde al escenario central de CreditSights, que contempla un mínimo de 280.000 millones, en caso de que el crecimiento macro sea menor al previsto y suban los costes de financiación de la banca, y un máximo de 320.000 millones si el mercado mantiene la bonanza actual durante todo el ejercicio.
Los instrumentos que venderán los bancos reflejan al milímetro el escenario que se prevé para el año. Como los colchones regulatorios están ya llenos, habrá menos emisiones de capital (CoCos y subordinadas) y más de financiación.
Los bonos sénior serán los reyes del mercado, con los no preferentes como favoritos. Esta deuda sirve a la vez para financiarse y para reforzar los colchones sin dispararse de coste, así que es un comodín adecuado para cualquier entidad. Además, es la que concentra el mayor volumen de vencimientos que deben ser reemplazados.
Se esperan 140.000 millones de euros en emisiones no preferentes, con 95.000 millones en sénior preferente. Entre ambos instrumentos se llevarán el 78% de los 300.000 millones previstos para 2026.
Emisiones de capital
Eso deja el 22% o 65.000 millones en manos de la deuda que también computa como capital; Tier 1 Adicional, en el caso de los CoCos, y Tier 2, en el de la subordinada.
Los primeros ascenderán a 25.000 millones, lo que supone una bajada de más de 20.000 millones sobre el volumen emitido el año pasado. La mayoría de los vencimientos de los meses iniciales de 2026 ya se adelantaron en 2025 y el calendario del ejercicio no está nada poblado a partir de ahí, así que no se estiman necesidades mayores.
La deuda subordinada ascenderá a 40.000 millones, según los cálculos de CreditSights. Es solo un poco menos que en 2025 y coincide casi al milímetro con los vencimientos que hay este año.