Las ‘startups’ latinas dan la talla

Alejandro Esperanza (Uruguay, 1983) decidió echar la moneda al aire con la ilusión de que cayera a su favor. En 2013 abandonó su empleo como gerente en una naviera internacional, desempolvó sus ahorros y montó junto a dos amigos Gurucargo, una plataforma que permite a los importadores y exportadores cotizar y comparar las cargas marítimas y terrestres de forma ágil (una especie de comparador de vuelos, pero enfocado al mundo de la logística). La jugada valió la pena. Ahora el sistema opera en los principales mercados de Latinoamérica, con más de 3.000 usuarios y movió, en 2015, más de 12 millones de dólares en fletes.

Seguir leyendo.