
El banco español sube a la séptima posición en el país por volumen concedido durante el año pasado.
BBVA da un salto de gigante en Reino Unido en project finance tras situarse en séptima posición el año pasado por volumen movilizado, con 1.360 millones de libras (1.575 millones de euros) y octava por número de operaciones. En 2024, la entidad fue la decimocuarta por volumen, según la firma de datos Refinitiv. El banco consiguió colarse en 2025 en una cuarta parte de estas financiaciones en el mercado británico, que se consolida como uno de los más importantes.
Según fuentes del banco presidido por Carlos Torres, unos 600 millones se destinaron a iniciativas vinculadas con energías renovables, otros 400 millones a captura, utilización y almacenamiento de dióxido de carbono y otros 200 millones, a infraestructuras básicas, como redes de transporte por tubería y agua. A estos importes, se añaden 180 millones para iniciativas de movilidad eléctrica y almacenamiento energético.
El proyecto más importante en el que ha participado el banco español es la construcción de la mastodóntica planta nuclear Sizewell C, cuyo presupuesto se ha disparado a 48.000 millones de libras (55.000 millones de euros).
Trece entidades participaron en una financiación de 5.000 millones de libras (5.700 millones), en la que también están Santander y CaixaBank, entre los españoles, además de otros como BNP, Citibank y HSBC.
Otros de los proyectos que también ha financiado BBVA en 2025 son los dos mayores parques eólicos marinos formalizados en el año y las tres principales operaciones relacionadas con el CO2, además de la gigafactoría de baterías para coches eléctrico de mayor tamaño en Reino Unido.
Punto de inflexión
«El pasado ejercicio supuso un punto de inflexión para el mercado británico de infraestructuras. El dinamismo de los últimos meses ha generado un entorno muy propicio para la movilización de capital privado», sostiene el responsable de Project Finance de BBVA en Reino Unido, José Antonio Carbonero. «Hemos visto un crecimiento sostenido en la financiación de infraestructuras estratégicas, acompañado de una mayor emisión de deuda y un renovado interés inversor por activos esenciales y regulados», añade Carbonero.
En septiembre de 2024, el consejero delegado de la cotizada, Onur Genç, ya afirmó ante unos 300 inversores y clientes de la City de Londres que su intención era ganar tamaño aprovechando las oportunidades que brinda la apuesta del Gobierno británico para descarbonizar la economía. «El sector tiene la mejor rentabilidad de la última década», argumentó.
Reino Unido apuesta por la transición verde, aunque a una velocidad que probablemente no le va a permitir cumplir sus objetivos (la oposición cree que va muy rápido y amenaza con revertir algunas de estas políticas).
Muestra del crecimiento de BBVA en Londres es la ampliación, el pasado verano, de la superficie de su oficina en Canary Wharf, que ahora asciende a 5.500 metros cuadrados, el doble que antes, algo que le permitirá seguir ganando tamaño.
Las instalaciones están en el edificio One Canada Square, en el segundo distrito financiero de Londres, y el contrato durará hasta 2035. El banco, además, decidió a finales el año pasado la renovación en la dirección en el país, donde Daniel Calvo, hasta entonces jefe de la oficina del consejero delegado, sustituyó a Anselmo Andrade.