
Botín avisa de «mayor inflación y menor crecimiento» por la guerra, «amenazas que cada día es más probable que se concreten». El banco somete este viernes a aprobación de su junta la ampliación del 2% para comprar Webster.
Santander espera lograr otro beneficio récord en 2026 por encima de los 14.000 millones, pese a la inestabilidad global generada por la guerra en Irán. Así lo anticipará este viernes su presidenta, Ana Botín, durante la junta de accionistas que el banco celebrará en su sede de Boadilla del Monte (Madrid).
«En el primer trimestre de 2026, hemos continuado con la tendencia positiva de años anteriores, creciendo en número de clientes y en ingresos, mientras que se espera que los costes caigan en euros constantes interanualmente, dando como resultado una mejora en la eficiencia de aproximadamente 250 puntos básicos», apuntará Botín.
«La calidad crediticia se mantiene sólida, con un coste del crédito dentro de lo previsto. Asimismo, se mantiene una sólida generación de capital en el trimestre, con una ratio de capital que crece respecto a diciembre de 2025. En consecuencia, vamos en línea para aumentar el beneficio en 2026 con respecto al año pasado», asegurará.
El banco confía en alcanzar esta meta pese a la incertidumbre generada por el conflicto en Oriente Medio y apoyándose, entre otros, en su diversificación geográfica y de negocio.
«El mundo se enfrenta actualmente a un escenario de mayor inflación y menor crecimiento, amenazas que cada día es más probable que se concreten. Su intensidad dependerá de la duración del conflicto [en el Golfo] y de su impacto sobre la capacidad global de producción energética», subrayará.
«Nuestra presencia equilibrada en diferentes países y negocios mitiga sustancialmente el riesgo, al reducir la volatilidad, haciendo nuestros resultados más predecibles a lo largo del ciclo», remarcará.
Además del aumento del resultado, Botín también confirmará el resto de objetivos del banco para 2026 «gracias al sólido dinamismo comercial y la ejecución», así como los establecidos en el plan estratégico que acaba de estrenar hasta 2028. La hoja de ruta incluye lograr un beneficio de 20.000 millones al final del plan, así como una rentabilidad (Rote) superior al 20% y una base de clientes de 210 millones de particulares y empresas frente a los 180 millones actuales.
«Estas métricas son el resultado de un plan con metas operativas concretas, como reducir los costes totales cada año, impulsados por One Transformation [el cambio de modelo operativo en el que el banco trabaja desde hace años]», explicará.
Ampliación de capital y dividendo
Los accionistas del banco están llamados a aprobar este viernes la ampliación de capital que Santander debe realizar para adquirir Webster Bank, uno de los requisitos para sacar adelante la operación.
Santander pagará 10.300 millones de euros para hacerse con el banco estadounidense, en una operación que se financiará en efectivo y en acciones: 48,75 dólares en metálico y 2,0548 títulos de Santander por cada acción de Webster.
Para atender el intercambio, la junta tendrá que aprobar una ampliación de capital mediante la emisión de 334,80 millones de nuevas acciones con aportaciones no dinerarias de títulos de Webster. Santander tiene actualmente 14.689 millones de títulos en circulación, por lo que la ampliación sería del 2,3% del capital.
«Tras la venta de Polonia, anunciamos dos adquisiciones complementarias: TSB en Reino Unido y Webster en EEUU, ambas perfectamente alineadas con nuestra jerarquía de capital. La disciplina de capital no consiste solo en hacer más, sino en hacer aquello que genera el valor más sostenible a lo largo del tiempo. La combinación de Santander y Webster nos permitirá capturar nuevas oportunidades de crecimiento y generar sinergias», dirá Botín.
La junta, a su vez, dará luz verde al pago del dividendo complementario a cuenta de 2025 de 0,125 euros, pagadero el 5 de mayo. Este importe, unido a los 0,115 euros ya distribuidos en noviembre como primer abono, elevarán la retribución total en efectivo a 0,24 euros, un 14% más.
El dividendo en metálico a la remuneración realizada a través de recompras de acciones, lo que situará la distribución conjunta a cuenta de los beneficios de 2025 en 7.050 millones de euros, el 50% de las ganancias.
Santander, que actualmente reparte su retribución a partes iguales entre dividendo y recompras, ha anticipado que, a partir de los resultados de 2027, mantendrá el pay out en el 50%, pero dando más peso al reparto en efectivo frente a las recompras