
El consejero delegado de Sabadell que salvó el banco catalán de la desaparición durante la opa hostil de BBVA cede mañana los mandos de la entidad a Marc Armengol.
El directivo recibió el plácet del BCE la semana pasada y su entrada en el consejo solo está pendiente de la aprobación de los accionistas en la junta anual del 6 de mayo, que está garantizada debido a las altas delegaciones de voto al consejo.
César González-Bueno ha realizado hoy la última presentación de resultados trimestrales al mercado y mañana se despedirá de los accionistas en la junta anual del banco, que desde el año pasado se vuelve a celebrar en la ciudad de Sabadell.
Durante su última rueda de prensa ha dado sus impresiones personales sobre cómo ve el futuro mapa bancario en España y ha anticipado que lo lógico es que el nuevo consejero delegado revise el plan estratégico, que actualmente al que le queda año y medio de recorrido. «El banco mantendrá los compromisos financieros [eso incluye la lluvia de dividendos], pero tiene ahora un nuevo perímetro [tras la venta del banco británico TSB], ha irrumpido la IA y tendría sentido una revisión estratégica», ha apuntado.
Aunque Sabadell sigue sin núcleo duro accionarial, González-Bueno da una «probabilidad insignificante» a que otra entidad, incluido un banco extranjero, lance una opa hostil sobre la entidad. «Veo muy difícil que un banco sin presencia en España como para hacer sinergias importantes en una fusión esté en disposición de pagar la prima de control que se exige en estas circunstancias», ha señalado.
Su deseo es que haya algún tipo de integración entre bancos medianos. Es decir, excluyendo CaixaBank, BBVA y Santander. «Sería bueno que ocurriera, sea cual sea la combinación, porque hay sinergias y no se generarían problemas de cuotas de mercado excesivas. Pero no va a suceder ahora, porque todas las entidades están centradas en sus planes de negocio y ninguna está en dificultades», ha afirmado.
El mercado da por hecho que el financiero mexicano David Martínez, tercer mayor accionista de Sabadell, venderá su participación del 3,86% en los próximos meses, una vez cobrado el dividendo extraordinario ligado a la venta de TSB. Y así lo ha comunicado al consejo. Esa retribución de 0,50 euros se pagará el 29 de mayo. Puede hacerlo a través de una colocación acelerada en mercado a varios inversores o a uno solo. «Estoy convencido de que lo hará de manera inteligente, sin afectar a la cotización», ha apuntado González-Bueno.
El CEO ha admitido cierta ralentización en la dinámica comercial de la entidad en los últimos meses. «Durante la opa, el banco se estiró al máximo y la gente lo dio todo. Muchísimos empleados cogieron días de vacaciones en enero. Pero no es nada estructural. Mantenemos nuestros objetivos anuales de crecimiento», ha asegurado.
Sabadell fue uno de los jugadores más activos y agresivos en el mercado hipotecario el año pasado. Este trimestre ha bajado el pistón voluntariamente para que no baje la rentabilidad de la cartera a estos precios. González-Bueno ha dado a entender que ésta será la tónica de todo el año. «Las palancas de crecimiento del negocio en España serán la banca de empresas y la banca al consumo», ha afirmado. El grupo prevé crecer en créditos al 5% en el conjunto de 2026.
La cúpula confía en el viento de cola del crecimiento económico español para mantener alta la actividad. El FMI baraja un crecimiento del PIB del 2,1% en 2026.