
PayPal se ha quedado sin responsable en España. Beatriz Giménez, la que fue hasta el momento country manager para la región Iberia de la firma de pagos estadounidense, ha renunciado a su puesto tras casi cuatro años en el cargo. La directiva se retira por motivos personales y ahora mismo la empresa está buscando activamente un sustituto para reemplazarla.
La compañía está explorando también perfiles externos, al igual que ocurrió con Giménez, aunque ha declinado hacer cualquier comentario al respecto. La ejecutiva, especializada en negocios digitales, trabajó en Telefónica, donde estuvo cinco años, y en BBVA, al que estuvo ligada entre 2016 y 2019.
Giménez formó parte de la oficina que el banco vasco abrió en Silicon Valley hace diez años, dedicada a impulsar nuevos proyectos y a identificar directamente las startups más innovadoras en las que invertir.
El grupo no desglosa datos de negocio sobre España. En el país, lleva 20 años de trayectoria y cuenta con casi 7 millones de clientes activos, incluyendo a los particulares y a las empresas. El pasado martes, PayPal comunicó que a nivel global ganó 1.113 millones de dólares (alrededor de 950 millones de euros) en el primer trimestre, un 14% menos que en el mismo período del año anterior.
Ahorros de costes
Ante una merma del beneficio, anunció que ahorrará unos 1.500 millones de dólares en los próximos tres años, lo que implicará, entre otras medidas, un recorte del 20% de la plantilla global (en torno a 4.700 puestos de trabajo).
El objetivo será eliminar duplicidades y alinear los distintos equipos para «mejorar la velocidad de ejecución», según informó la firma. El consejero delegado de PayPal es Enrique Lores, un español que asumió el cargo el pasado febrero y que está afinando la estrategia del grupo para simplificar su organización y reducir los gastos.
El futuro general manager de PayPal en Iberia será responsable de impulsar el crecimiento de las ventas y reportará a la vicepresidenta y directora regional para Europa del Sur, Maria Teresa Minotti. Se trata de un rol de alta dirección que requiere un perfil orientado al negocio y al diseño de estrategias dirigidas a la expansión de los ingresos en un mercado específico como el español y el portugués. Los años de experiencia requeridos en liderazgo comercial en tecnología, pagos o servicios financieros son al menos 15.
Entre otras experiencias, Giménez presidió el neobanco finlandés Holvi, que fue participado al 100% por BBVA, y trabajó para la fintech suiza Tink, adquirida en 2021 por Visa por 1.800 millones.
El sector de los pagos está en ebullición debido al creciente cumento de competidores entre fintech y neobancos, que intentan arrebatar negocio a las entidades tradicionales. Además, los actores europeos están uniendo fuerzas para interconectar los «Bizums» de los distintos países y reducir su dependencia de los gigantes estadounidenses.