
Por un lado, Sabadell deberá buscar una salida a la plataforma tecnológica de TSB, porque no estaba incluida en la transacción. Despidos, sede de Edimburgo, cierres de oficinas y dividendo son las otras incógnitas a despejar en los próximos meses.
Santander UK cerró el 1 de mayo la compra de TSB por 2.863 millones de euros (3.300 millones de euros), pero es solo el comienzo de un proceso que durará varios meses hasta que culmine la integración. Existen varios flecos que se deberán ir cerrando en el futuro, que van desde la desconexión del banco de la plataforma tecnológica de TSB a la reestructuración física del negocio, pasando por la plantilla y el dividendo.
Santander ha pagado desde julio una comisión a Sabadell por el alquiler de la infraestructura tecnológica de TSB, que el banco catalán creó desde cero para sustituirla por la obsoleta de Lloyds, su anterior dueño. Sabadell recibió de Santander por esta vía 150 millones.
El nuevo propietario conectará TSB a la plataforma de Santander UK en cuanto ejecute la integración, previsiblemente a finales de este año. Volcará todos los datos y productos de los cinco millones de clientes de TSB a los sistemas de su filial en Reino Unido.
Sabadell tiene desde ese momento las manos libres para monetizar la plataforma que tantos problemas le dio en 2018, cuando la implantó en Reino Unido, por los cuellos de botella creados a algunos clientes en la operativa web y en la app, aunque destaca por ser una de las más modernas del país.
El plan A es venderla a otro banco. También puede alquilar la licencia de uso a un competidor. Achatarrarla no es una opción porque eso implicaría un coste contable. En libros, Sabadell tiene valorada esta infraestructura en 250 millones de euros.
Fuentes de la City señalan que puede existir interés entre bancos más pequeños, con menos capacidad tecnológica, que quieran renovarse con un producto que califican como «muy bueno».
Otra incógnita es concretar cómo se van a obtener unas sinergias de 400 millones de libras (unos 460 millones de euros), equivalentes al 55% de los costes de TSB (oficialmente, Santander ha hablado del 13% sobre el negocio total).
«Una vez completada la fusión legal se podrá empezar a eliminar oficinas, integrar la plataforma tecnológica y pensar en recortar personal», expone Rosalie Pinkney, analista sénior de crédito de Columbia Threadneedle Investments.
«Lo mas probable -continúa- es que eliminen las oficinas duplicadas y después decidan qué otras cerrar. En los tres años previos a la adquisición, Santander UK ya había eliminado aproximadamente la mitad de sus oficinas.» Solo en 2025, la filial británica del banco cántabro redujo su plantilla en 2.600 empleos, equivalentes al 55% de los de TSB.
Reducción de empleo
Al cierre de 2025, Santander UK tenía 15.400 empleados y TSB, 4.700 profesionales. Las fuentes consultadas explican que, en este contexto, debe tenerse en cuenta el debate abierto en Reino Unido sobre la inclusión financiera, que afecta de lleno a la presencia física de las entidades, sobre todo en municipios medianos y pequeños.
A pesar del adelgazamiento de estructura realizado en los últimos años por Sabadell, cuando Debbie Crosby dirigía la entidad, la eficiencia sigue siendo el gran talón de Aquiles. TSB gasta 64 euros por cada 100 euros de ingresos y los bancos españoles cotizados, entre 40 euros y 45 euros de promedio.
Dentro del plan de ahorros podría figurar abandonar la sede de TSB en la Henry Duncan House, en Edimburgo, aunque Santander UK se enfrenta a dos obstáculos: la estrecha vinculación de TSB con Escocia y que el contrato de alquiler firmado vence en 2031.
TSB paga una renta en torno al millón y medio de libras (1,7 millones de euros), pero cuenta con una ventana a finales de este diciembre para revisarla. Respecto a la marca, Santander no lo ha comunicado formalmente, pero todo apunta a que TSB pasará a la historia.
Otro aspecto se refiere a cuándo se reanudará el dividendo. Santander UK y TSB decidieron, por motivos diferentes, dejar de remunerar a sus respectivas matrices. En el primer caso, se justificó para «fortalecer las reservas» para la adquisición de la entonces filial de Sabadell.
Quizá se aborde este punto en el nuevo plan estratégico que Santander UK prepara para su nueva etapa, una vez formalizada la adquisición. La compañía pretende aumentar su base de clientes y reforzarse como prestamista, además de mejorar su rentabilidad (más comisiones y menos gastos por cliente activo). El mercado espera los detalles sobre los planes futuros del cuarto banco británico por hipotecas.
Consejo y dirección
Santander UK ha renovado el consejo de TSB, con el nombramiento de David Oldfield, consejero independiente del banco británico y exejecutivo de Lloyds, como presidente de la entidad adquirida, a la vez que también ha entrado un histórico de Santander, José Doncel, su responsable de Intervención y Control hasta 2025.
Tras estas designaciones, ahora el foco estará puesto en la remodelación de la alta dirección de TSB. Santander nombró el pasado marzo CEO de la entonces filial de Sabadell a Nicola Bannestier, en sustitución de Marc Armengol, hoy consejero delegado del banco catalán. Lo lógico es que haya más cambios en el organigrama de TSB en su nueva etapa, dado que Santander quiere terminar la integración total en siete u ocho meses.