La inclusión de los Programas Especiales de Armamento (PEAS) –grandes sistemas de armas como el avión de combate Eurofighter, las fragatas F-100 o el carro de combate Leopardo— en el presupuesto de Defensa para 2017 ha provocado que este se dispare y crezca un 32%, hasta los 7.635 millones de euros, respecto al año pasado, un aumento sin parangón en ningún otro ministerio (los siguientes que más crecen, Sanidad y Justicia, lo hacen un 8 y un 7,7% respectivamente).