Rajat Taneja (Visa): «Los ataques automatizados son el nuevo peligro en pagos»

El futuro de los pagos ya es presente y la inteligencia artificial (IA) es el compañero imprescindible para la evolución. Agentes dotados con esta tecnología ya son capaces de realizar compras de forma autónoma, lo que conlleva nuevos protocolos de seguridad, la utilización de códigos abiertos y una renovada arquitectura digital. Rajat Taneja, presidente de Tecnología de Visa, explica a EXPANSIÓN las novedades aportadas por la compañía para fortalecer el ecosistema.

El experto está convencido del gran «impacto positivo» que la IA generativa tendrá en el comercio cotidiano al eliminar gran parte de las fricciones e inconvenientes. «Es un sistema inteligente y confiable que ayudará en todos los ámbitos de la sociedad», destaca. No obstante, además de los cambios tecnológicos y regulatorios que implica, la gran mayoría de páginas web y aplicaciones de compra «tendrán que ser rediseñadas» para que este comercio agéntico sea posible, alerta.

«En Visa hemos estado trabajando muy duro para crear defensas automatizadas ante la IA. El primer paso es comprender su propia infraestructura y, sobre todo, la confianza», insiste el directivo. «Durante siglos el comercio estuvo basado en las personas e incluso las páginas web se crearon para ellas, por eso ahora son necesarios nuevos protocolos que aporten tranquilidad», incide Taneja.

Transformación

La IA supone un cambio radical en la operativa dominante hasta el momento. Visa asegura que mueve miles de millones de transacciones diarias y recalca que su futuro se centra en tres cuestiones principales: pagos de particulares, transferencias entre empresas y, sobre todo, en servicios de valor añadido basados en la IA, que aportan soluciones y que anticipan la transformación de la compañía de red de tarjetas a plataforma tecnológica.

«Nuestra red se ha reforzado durante muchos años para contar con la escala y fiabilidad que exigen los pagos globales. Nos unimos al Proyecto Glasswing, la iniciativa de ciberseguridad defensiva de Anthropic, para probar esas defensas a velocidad de IA y entender mejor dónde esta tecnología puede ayudarnos a ir más allá», señala Taneja.

De su mano, la compañía creó el Visa Vulnerability Agentic Harness, una solución disponible a través de código abierto, para ayudar a impulsar la innovación defensiva en toda la comunidad. «En Visa, nos centramos en la ciberseguridad y en garantizar los pagos, y contamos con décadas de experiencia. Aplicamos esta mentalidad y arquitectura a esta nueva funcionalidad, lo que nos ha resultado muy útil y queremos que el mundo la utilice. Hasta donde sabemos, no existe nada similar», asegura el presidente tecnológico.

En el Visa Payments Forum, celebrado a inicios de julio en París, la firma de medios de pago anunció la segunda versión de esta herramienta. «La primera se centraba en el descubrimiento, la priorización y el análisis del código fuente. La segunda permite la corrección y la validación de las soluciones. Es algo que usamos a diario como profesionales y del que creemos que nuestro ecosistema de emisores, bancos, comerciantes y otros socios también pueden beneficiarse», añade.

Proyecto abierto

Taneja afirma que no se trata de un producto comercial, ya que está basado en la colaboración de todas las partes. «Nuestro único objetivo es hacer el bien de la manera correcta», destaca, por lo que explica que la plataforma no está a la venta y fue diseñada para funcionar con cualquier modelo de IA, presente o futuro. «Esperamos que sea un verdadero proyecto de código abierto. Algo vivo, en constante crecimiento y cada vez más potente», sentencia.

Pero todo avance digital trae aparejados riesgos. Taneja reconoce que recibirán asaltos que antes eran impensables. «La IA también pueden utilizarse para crear ataques automatizados, que antes eran imposibles por estar dirigidos por humanos. Se avecina una carrera y debemos adelantarnos mediante defensas genéticas, detección y corrección más rápidas, así como con un cambio arquitectónico que pase de la telemetría al aprendizaje adaptativo», disecciona.

En cuanto a las principales amenazas, el experto anticipa que surgirán de la difuminación de los límites entre la seguridad de los pagos, la identidad y la ciberseguridad. «No se trata solo de asegurar la transacción en el punto de compra, sino de analizar toda la infraestructura. El nivel de automatización de los ataques es la amenaza emergente. Respondemos preparándonos, anticipándonos, replanteando nuestras arquitecturas y construyendo para el futuro», sostiene.

En esta carrera, aparece una cuestión muy compleja: cómo verificar la identidad del agente virtual. Mientras que las contraseñas ya se están sustituyendo por las claves de acceso y la biometría para los humanos, un avatar es difícil de identificar. «En esta etapa, solo estamos tratando de crear la plataforma que nos permita construir los agentes, tokenizar los datos y las credenciales y luego dejar que el ecosistema cree grandes innovaciones y magia por su cuenta» señala, en referencia al resto de sus socios. «Así que habrá nuevas técnicas de autenticación que se usarán, como las que usamos hoy, y que seguirán evolucionando», concluye.