
El banco concentra en la dirección global de ‘AI Transformation’ a todos los empleados con perfil tecnológico con independencia del mercado en el que estén localizados.
BBVA tiene todo dispuesto para ser un banco totalmente capacitado en inteligencia artificial (IA) y data. El grupo dirigido por Carlos Torres ha redoblado en los últimos tiempos su apuesta por las nuevas tecnologías a sabiendas de que el tiempo de pruebas piloto ha llegado a su fin y el ecosistema bancario ahora requiere capacidades más sofisticadas.
Para desarrollar esas capacidades que necesariamente dependen de las nuevas tecnologías, BBVA ha aglutinado a 4.000 empleados en la dirección global AI Transformation.
La entidad anunció a finales del pasado mayo esta nueva dirección en la que está integrado todo el personal que previamente ocupaba cargos ligados a las nuevas tecnologías y el Dato en BBVA.
Se trata de un área de influencia internacional que está situada en el primer nivel organizativo, bajo el mando de Antonio Bravo, que reporta directamente al presidente de BBVA.
El director general de AI Transformation explica en declaraciones a EXPANSIÓN que la esencia de la nueva dirección es aunar capacidades que antes se desarrollaban de manera independiente para impulsar «la industrialización de la IA y la creación de capacidades técnicas y de procesos que nos tienen que ayudar a escalar más rápido en el desarrollo de agentes de IA».
Para concentrar a esos casi 4.000 empleados, representativos de algo más del 3% de la plantilla global de BBVA (126.994 profesionales a cierre de junio), el banco ha integrado en AI Transformation a los equipos globales de arquitectura, encargados de diseñar las capacidades técnicas, lo que ahora denominan AI Tech en el ecosistema BBVA; a los equipos globales de procesos, a cuya unidad han renombrado AI Processes; y también a las unidades que gestionan las plataformas de datos del grupo.
Bravo detalla que dentro del área internacional hay profesionales que operan desde México, Turquía u otras geografías de América Latina, donde BBVA tiene una importante presencia.
BBVA ya contaba previamente con divisiones específicas de IA y Data, y diversos subsegmentos en otras direcciones encargados del desarrollo de estrategias digitales. Con la nueva dirección general, busca ganar tracción en este ámbito, acelerar el despliegue masivo de herramientas IA y avanzar en la estrategia global del grupo.
Planes
BBVA tiene activos tres planes, u olas, como las denominan en el espectro del banco, que son independientes. No se superponen, sino que son estrategias acumulativas, detalla Bravo.
La primera ola es la adopción. En el seno del banco consideran básico asentar entre los empleados una cultura abierta al cambio y que la plantilla abrace las nuevas herramientas que brinda la IA.
BBVA ya pone a disposición de más de 100.000 empleados herramientas IA de distintos proveedores, como Google, OpenAI o Anthropic, entre otros. Según cálculos internos, el 70% de la plantilla utiliza mensualmente la amalgama de servicios de los que el banco dispone, como ChatGPT Enterprise, entre otras.
Bravo detalla que «los empleados ya declaran ahorros semanales de tres horas en tareas diarias» e insiste en la importancia de que la visión tech cale aún más hondo en todo el grupo.
La segunda ola, denominada Los Ocho, abarca una estrategia global basada en un ecosistema con seis robots (herramientas especializadas) y dos pilares tecnológicos con los que BBVA busca identificar las áreas de la cadena de valor en las que la inteligencia artificial puede ser transformadora.
Y la tercera ola, bautizada como El Marco, pretende escalar y sistematizar para ir más rápido en el desarrollo de nuevos procesos, aunque siempre sujeto al control interno, que es una de las demandas de los supervisores internacionales.
Control regulatorio
Instituciones internacionales, como el Banco Central Europeo (BCE), tienen bajo lupa la influencia que puede tener la IA sobre los negocios bancarios y analizan exhaustivamente la posición de cada entidad sistémica frente a los potenciales riesgos que puede generar esta tecnología.
La preocupación se acentuó a mediados de año, cuando se conoció que Mythos, el modelo de IA más avanzado de Anthropic, podía encontrar agujeros en la seguridad de las entidades bancarias en apenas unos minutos.
Entonces, el BCE requirió a las entidades europeas que diseñaran esquemas de defensa contra ataques con IA.
Los grandes bancos españoles han cumplido con las exigencias del supervisor. Todos han reforzado sus cortafuegos y, el pasado junio, presentaron al supervisor sus planes de contingencia ante hipotéticas fallas surgidas por la aplicación de la IA, como adelantó el pasado 6 de julio EXPANSIÓN.
Fuentes conocedoras de la situación detallan que el BCE pide a los bancos que hagan un seguimiento mensual de sus planes para verificar el cumplimiento.
Inversión
Las estrategias defensivas ante riesgos IA, los controles periódicos y la planificación de nuevas estrategias sofisticadas también forman parte de los ingentes volúmenes de inversión en tecnología que los bancos están haciendo.
En el caso de BBVA no se desgrana la parte de la inversión en tecnología que va a parar a la operativa con IA, pero fuentes oficiales aseguran que la partida ha ido creciendo sistemáticamente.
En 2025, el grupo destinó cerca de 4.000 millones de euros en tecnología.
El banco se articula para impulsar su transformación
El último paso que BBVA ha dado en su camino hacia la transformación fue la profunda reorganización que hizo a su comité de dirección.
La entidad revolucionó su plana mayor con la salida de siete directivos y el nombramiento de otros diez, todos de la casa, bajo el telón del «profundo impacto que la IA tendrá en el negocio».
BBVA quiere afrontar lo que resta del periodo estratégico con una dirección renovada y en la que la enseña digital sea aún más vistosa. Así lo explicó el consejero delegado del grupo en la última presentación de resultados: «Lo que vemos a futuro es que hay una enorme disrupción en la industria bancaria que está principalmente liderada por la IA. Con los cambios en la dirección queremos dar un impulso adicional para liderar esta transformación como nadie». En el seno del banco comparten la visión de que la cúpula debe alinearse bajo los mismos objetivos en clave digital y estar «muy enfocados», como dijo Genç, para extraer todo el poder transformador de la tecnología.
La idea de la entidad pasa por que la IA cale en todas las direcciones generales por igual. No distingue entre aquellas divisiones que puedan estar más asociadas a la digitalización de las que presumiblemente no requieran de tantas capacidades digitales. BBVA busca que se produzca un efecto cascada en cada segmento global. Es decir, que la adopción de las nuevas tecnologías parta desde los principales directivos y llegue hasta el personal de las oficinas. «Cada uno de nuestros empleados puede ser mucho más proactivo usando herramientas de la inteligencia artificial», aseguró el consejero delegado, quien descarta a corto/medio plazo planes de salidas voluntarias o procesos de prejubilación provocados por la implementación de la IA.