
La marca digital de CaixaBank, lanzado hace diez años, tiene una cuota de mercado en nóminas del 9% y una cartera hipotecaria de 5.400 millones de euros.
Los bancos puros digitales están demostrando un poder de atracción alto, no solo entre los jóvenes. Especialmente Revolut, que asegura tener seis millones de usuarios en España, muchos más que ING y que Bankinter. Convertirse en el banco principal de sus clientes todavía es una quimera. Revolut, N26 y Trade Republic apenas mueven un 0,57% de los saldos de los españoles en cuentas corrientes y depósitos a plazo, según los cálculos de PwC. Los neobancos de los grandes bancos, en cambio, sí han cruzado ese rubicón. Imagin asegura que gestiona entre créditos y depósitos casi 24.000 millones de euros, de los que 5.400 millones son hipotecas.
En el mundo de los bancos nativos digitales hay dos ligas en España. Los independientes de la banca y los que no lo son. Revolut y N26 se dieron a conocer por sus tarjetas, muy prácticas para los viajes al extranjero por los competitivos tipos de cambio que aplican. Además permiten sacar dinero fuera de España sin comisiones e incorporan seguros con coberturas muy amplias.
Gracias al gancho de sus cuentas de alta rentabilidad y a que sus apps son muy intuitivas han ido captando un número de clientes más que apreciable en muy poco tiempo. Algunos de sus usuarios han probado también sus servicios de contratación de criptoactivos, su bróker o han suscrito algún fondo. Y cada vez son más los que se dan de alta en algunos de sus planes de suscripción. Sin embargo, el volumen de dinero que mueven todavía es testimonial.
Hipotecas y productos de inversión
Los recibos, las nóminas, las hipotecas y los fondos de inversión siguen en manos de la banca tradicional o de sus marcas digitales, como Openbank (Santander) o Imagin (CaixaBank), que cada vez mueven un volumen de dinero más apreciable. En el caso del primero ya era conocido, porque cuenta con presencia también fuera de España, incluidos mercados tan importantes como Estados Unidos y México. Pero no tanto en el de Imagin.
Coincidiendo con el décimo aniversario de su lanzamiento, CaixaBank ha reivindicado su importancia dentro del grupo y ha actualizado varias cifras relevantes. Su neobanco tiene prácticamente dos millones menos de clientes que Revolut, pero son más rentables. Su volumen de negocio total (créditos más depósitos) ha crecido un 20% en el último año y asciende a 24.000 millones. De esa cifra, 5.400 millones son hipotecas (solo lleva tres años operando en el segmento) y 2.200 millones, financiación para crédito al consumo y compra de coches.
Sus clientes tienen depositados en Imagin vía cuentas remuneradas y depósitos un total de 15.300 millones. Se trata de tres veces y media más que Revolut y diez veces más que N26. Otros 1.100 millones están en productos de inversión. En 2023 lanzó un roboadvisor (gestor automatizado de carteras) y empezó a vender fondos de inversión.
Hace unos años, Imagin se nutría básicamente de jóvenes, muchos hijos de clientes, a los que se ganó con experiencias exclusivas, contenido de estilo de vida, descuentos en marcas, podcasts e iniciativas ligadas al cuidado del medio ambiente. Pero el retrato robot empezó a cambiar con la absorción de Bankia. Muchos de los clientes que querían cerrar su cuenta fueron derivados a Imagin (no cobra comisiones) y ahí se han quedado. El 50% de los usuarios con nómina la tienen domiciliada en el neobanco, asegura CaixaBank.
De los 4,2 millones de clientes de Imagin, 3,3 millones son adultos. En este segmento, la tasa de crecimiento anual es del 10,8%, superando el 8,3% total. La mitad de los usuarios que ha captado CaixaBank en el último año procede precisamente de este neobanco.