
Los 11 mayores bancos europeos reclaman una moratoria en el incremento de los requerimientos de capital y avanzar en la simplificación.
Los grandes banqueros instan a la Unión Europea a flexibilizar la regulación para impulsar el crecimiento y fortalecer la economía, en un entorno de crecientes riesgos e incertidumbres.
A través de una carta dirigida a los presidentes de sus principales instituciones [António Costa (Consejo Europeo); Ursula von der Leyen (Comisión Europea); Roberta Metsola (Parlamento) y Christine Lagarde (BCE)], los primeros ejecutivos de los 11 grandes bancos europeos han reclamando medidas para incrementar la capacidad del sector de financiar la economía.
La misiva, remitida este jueves a las autoridades de la Unión, está firmada por Ana Botín, presidenta de Santander; George Elhedery (CEO de HSBC); Sergio Ermotti (CEO de UBS); Olivier Gavalda (CEO de Crédit Agricole); Slawomir Krupa (CEO de Société Générale); Jean Lemierre (presidente de BNP Paribas); Nicolas Namias (CEO de BPCE); Steven van Rijswijk (CEO de ING); Christian Sewing (CEO de Deutsche Bank); C.S. Venkatakrishnan (CEO de Barclays) y Bill Winters (CEO de Standard Chartered).
En línea con las peticiones que viene realizando, el sector reclama a Europa avanzar en dos frentes principales: paralizar el incremento de los requerimientos de capital y simplificar el entorno normativo.
«Dado que la capacidad de absorción de pérdidas de los bancos de la UE se encuentra en máximos históricos —2,5 billones de euros y subiendo—, hay que frenar la oleada de requisitos de capital cada vez mayores. Pedimos una moratoria inmediata y temporal sobre nuevos aumentos —tanto normativos como de supervisión— hasta que se pongan en marcha reformas a más largo plazo, de modo que los bancos puedan destinar la generación de capital a financiar Europa en lugar de retenerla», indican los banqueros.
Las entidades también apelan a hacer de la simplificación «un objetivo permanente, no una solución puntual».
«Europa necesita centrarse sin descanso en lo que realmente protege la estabilidad, y tener la disciplina necesaria para eliminar lo que no lo hace (…) Los supervisores deberían tener la obligación secundaria de tener en cuenta la competitividad y el crecimiento: hay que cuestionar la cultura profundamente arraigada de la aversión instintiva al riesgo a toda costa (…) Las empresas de la UE deben poder crecer y competir a nivel mundial en igualdad de condiciones», señala la carta.
(Próxima ampliación)