El anuncio ha sido recibido por el sector con ambigüedad: nadie duda de que la convocatoria será un éxito de participación por el hambre de nuevas inversiones que vive el sector. Pero la mayoría de los expertos consultados critican errores en el diseño del concurso, algo que podría costar caro a los operadores en el futuro, dicen. De hecho, la Unión Española Fotovoltaica (UNEF) ya ha solicitado al Tribunal Supremo que suspenda la subasta porque, creen, favorece a la energía eólica.

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