
La reestructuración de plantilla, que se apoyará en causas técnicas y organizativas, afectará a Santander Digital Services y a Gravity Cloud.
Santander va a acometer un proceso de reestructuración en sus filiales tecnológicas con reducción de puestos de trabajo.
El banco inició ayer los contactos con las organizaciones sindicales para la negociación del Expediente de Regulación de Empleo (ERE), que se apoyará en causas técnicas y organizativas. La entidad también ha comunicado ya al conjunto de la plantilla la apertura del proceso.
La reorganización afectará a las filiales Santander Global Technology and Operations, que opera con la marca comercial Santander Digital Services, y a Gravity Cloud, sociedad que viene desarrollando la infraestructura tecnológica interna del grupo (back-end).
Condiciones
Por el momento, no han trascendido cifras sobre el número de empleados afectados, las condiciones de salida y el plazo en el que se podría alcanzar el acuerdo sobre el ERE con los sindicatos.
Digital Services y Gravity Cloud tienen, en conjunto y a nivel global, en torno a 13.000 empleados. Entre sus perfiles profesionales destacan los analistas de datos, desarrolladores y expertos en ciberseguridad.
Las dos sociedades prestan servicio a los bancos de todo el grupo, si bien el ajuste de empleo se concentrará en la estructura de España.
Santander ha trasladado a los empleados que buscará alcanzar «un acuerdo que contemple las mejores condiciones posibles para los afectados».
Digital Services concentra el grueso de los 13.000 empleados que tienen las dos filiales. Esta sociedad, de hecho, ya protagonizó una reorganización de las sociedades tecnológicas del grupo en julio, cuando absorbió Santander Back Offices Globales Mayoristas.
El grupo ya anticipó entonces que la fusión respondía a la coincidencia sustancial en las actividades desarrolladas por ambas sociedades y que el análisis de la plantilla resultante de la unión de Digital Services y Back Offices podría determinar alguna medida laboral.
Gravity Cloud, por su parte, tiene en torno al centenar de empleados.
Automatización
Santander ve necesario el Expediente de Regulación ante «la rápida evolución tecnológica» y el despliegue del nuevo modelo operativo (One Transformation), que el grupo ha acelerado especialmente desde 2023.
Santander quiere convertirse, como gran objetivo de fondo, en un banco más simple, eficiente y global, que se estructure en torno a plataformas comunes. Para ello y entre otros, está apostando por la simplificación organizativa, la automatización y el desarrollo de capacidades tecnológicas compartidas.
«Sobre esta base, debemos dar ahora un paso más hacia un modelo operativo que nos permita escalar estas capacidades, capturar todo su valor y reforzar nuestra respuesta ante las necesidades futuras», ha trasladado Santander a los empleados.
Tras varios años de trabajos, Santander ha alcanzado ya un grado relevante en el proceso de transformación. El despliegue de Gravity, por ejemplo, culminará en todo el grupo a finales de año con su integración en Brasil.
Ante el avance de la transformación se espera una caída de la demanda de servicios por parte del grupo a sus filiales tecnológicas.
Por otra parte y aunque no exista por ahora un impacto directo atribuible a la Inteligencia Artificial (IA), las derivadas del uso de esta tecnología ya son perceptibles. Santander, como otras entidades, está utilizando actualmente herramientas de IA para acelerar la automatización y simplificación de procesos, uno de los pilares de One Transformation.
Un ajuste que se suma al plan de prejubilaciones
Santander ha comenzado a negociar un ajuste de la plantilla de sus filiales tecnológicas en España apenas dos meses después del pacto alcanzado en julio con los sindicatos para poner en marcha un plan de prejubilaciones en la filial española, que actualmente tiene unos 20.100 empleados.
Es el primer plan de prejubilaciones articulado por Santander en dos décadas, sin considerar acuerdos incluidos dentro de expedientes de regulación de empleo (ERE), como los realizados en 2017 y 2019 como consecuencia de la integración de Popular o en 2020 por el impacto de la pandemia de Covid.
El programa de prejubilaciones cubre a todos los empleados en España a partir de 55 años que deseen abandonar voluntariamente su puesto y tiene una vigencia de dos años y medio, hasta 2028.
Garantiza el 74% del salario bruto para los trabajadores de entre 55 y 57 años. El umbral se incrementa hasta el 76% del sueldo anual bruto para los empleados mayores de 58 años.
Santander, además, asume el coste del convenio especial hasta los 63 años y seis meses, con la posibilidad de ampliarlo hasta los 64 años. Esto facilita el acceso a la jubilación con hasta el 95% de la pensión. El banco asume el coste de la prejubilación hasta los 64 años, lo que permite que el coeficiente reductor disminuya desde el 21% hasta el 5,5%.