El 20% del negocio hipotecario llega al banco por un bróker

Entidades como Idealista, iAhorro y Trioteca lideran el ránking. Viven de las comisiones que les pagan las entidades financieras, que oscilan entre un 0,5% y un 1% del volumen prestado.

Los primeros brókeres hipotecarios llegaron hace unos ocho años a España. En muy poco tiempo y, sin grandes campañas de publicidad, se han convertido en un canal de captación de negocio significativo para la banca. Una de cada cinco hipotecas que se firman llega por esta vía, admiten altos directivos del sector financiero muy pegados a este mercado. Los intermediarios hablan de una de cada cuatro.

En las grandes capitales, los españoles han dejado de pisar las sucursales bancarias, incluso para comparar ofertas cuando buscan hipoteca, que es para la mayoría de la gente la mayor operación financiera de su vida.

La falta de tiempo para hacer un tour por diferentes oficinas ha llevado todo este proceso a internet. Y, en muchos casos, no directamente a las webs de los bancos, sino a los brókeres digitales.

La mayor parte del negocio pasa por tres operadores: iAhorro, Trioteca e Idealista Hipotecas. El portal inmobiliario más utilizado en España arrastra, gracias al poder de su marca, un tráfico muy elevado en esta actividad, la más desconocida de su catálogo.

La propia banca es accionista de alguno de esos intermediarios. MyInvestor, de hecho, está en el capital de Helloteca. Este negocio se reparte entre alrededor de una docena de entidades, que incluyen también nombres como Gibobs o Dr. Finanzas.

Cómo operan

Su funcionamiento es simple porque los raíles están muy claros y estandarizados desde la ley hipotecaria de 2019. La persona que busca hipoteca debe registrarse en la web del bróker y subir toda la documentación que suelen pedir los bancos para valorar la operación, como últimas nóminas y nota simple de la vivienda. Gracias a los acuerdos marco que tienen estos brókeres con prácticamente todos los grandes bancos, en cuestión de muy pocos días, el solicitante puede recibir de tres a cinco ofertas no vinculantes de entidades distintas.

A partir de ahí, la interlocución ya es directa entre banco y usuario y existe margen para la negociación antes de llegar al notario. Suele ser con un gestor remoto o con un empleado de una sucursal, que contacta con el interesado vía telefónica o por correo electrónico.

Previamente, el bróker hipotecario, que conoce la política de riesgos de cada entidad, se ha asegurado de enviar el perfil del candidato a los bancos que mejor precio puedan ofrecerle en función de sus características y no le van a rechazar. Algunos bancos, por ejemplo, no computan rentas recibidas por alquiler como ingresos estables, sólo nóminas. Toda esta información la conocen previamente los intermediarios.

Normalmente no cobran dinero al cliente por sus servicios, salvo en el caso de operaciones especiales en las que se pide un condicionante extra, como un préstamo por encima del 80% de valor de tasación de la vivienda que aspira a comprar.

Estos brókeres viven de las comisiones que cobran a los bancos tradicionales por llevarles negocio todos los meses. De promedio, entre un 0,5% y un 1% del volumen prestado y siempre que las operaciones acaben firmándose. La hipoteca media ronda los 195.000 euros en las grandes capitales como consecuencia de la subida en vertical de los precios de los pisos.

En años de frenética actividad hipotecas en España, con 500.000 operaciones formalizadas al año, tener externalizado un canal de captación así es importante. Hay que tener en cuenta que el propio bróker hace una labor de cribado previo y solo envía el expediente a aquellas entidades en las que puede encajar.

Los brókeres ven posible que el 50% del negocio hipotecario español (hoy es más del 20%) pase por sus manos en unos años, como sucede en países como Alemania.

Precios

Esta actividad no tiene apenas margen, pero lleva aparejada una elevada contratación inducida de seguros y fondos de inversión porque suscribir estos productos bonifica el préstamo. El año pasado, los españoles con altas nóminas podían optar a hipotecas al 2% a tipo fijo, un precio muy por debajo del publicitado. Actualmente, la batalla comercial se ha suavizado, pero se pueden encontrar ofertas al 2,75%-2,80%, aseguran fuentes financieras.

España tiene las hipotecas más baratas de Europa, solo por detrás de Malta, según la patronal bancaria AEB.