La EBA vigila de cerca la cartera de deuda de la banca

Los reguladores ya refuerzan la vigilancia del riesgo asociado a los bonos que tiene la banca, aunque la exposición es contenida.

Europa pone bajo lupa las carteras de deuda soberana de los grandes bancos del continente. Los supervisores bancarios europeos han movido ficha ante la creciente tensión provocada por las rentabilidades que están alcanzando los bonos en un momento de subidas de tipos de interés.

Diversas autoridades ya están realizando comprobaciones adicionales de los riesgos asociados a las carteras de bonos soberanos de la banca, cuyo valor asciende a varios billones de euros, según indica el máximo responsable de unos de los principales organismos de supervisión de Europa.

François-Louis Michaud, presidente de la Autoridad Bancaria Europea (EBA, por sus siglas en inglés), ha afirmado públicamente que las carteras de deuda de los bancos necesitan una vigilancia reforzada: «Es lo que están haciendo los supervisores», aseveró en una reciente entrevista.

El presidente de la EBA aprecia una exposición «contenida» de los bancos de la eurozona a la deuda soberana. Lo justifica por los elevados ingresos por intereses que se están embolsando las entidades bancarias de la eurozona.

Los márgenes de intereses amplios están «compensando en gran medida» el impacto de la caída de los precios de los bonos sobre el valor económico de los fondos propios de las entidades, indicó Michaud.

Control

«Hasta ahora, no vemos que los bancos estén sufriendo las consecuencias de lo que está ocurriendo, y estamos convencidos de que los supervisores están haciendo lo que deben hacer en este ámbito», afirmó.

La banca europea tenía al cierre de 2025 alrededor de 4 billones de euros en bonos soberanos, lo que equivale al 13% de sus activos, según recogen los informes de la EBA.

Los bancos pueden mantener deuda soberana de los países de la Unión Europea sin necesidad de respaldarla con capital, aunque el paquete de medidas de la UE destinado a reforzar la competitividad del sector bancario propone imponer requisitos de capital a las exposiciones concentradas, de modo que las entidades tengan menos probabilidades de verse arrastradas por los problemas financieros del Estado soberano al que estén expuestas.

El presidente de la EBA matizó que las reglas relacionadas con el capital no significan que las firmas del sector puedan ignorar los riesgos ligados a la deuda soberana. «Una cosa es el tratamiento técnico, y otra distinta es cómo gestionas tu balance en su conjunto», subrayó.

«Por supuesto que existen conversaciones entre los supervisores y los bancos sobre el grado de exposición de estos a las rentabilidades de la deuda soberana, así como sobre cómo gestionan y cubren esos riesgos; además, existen instrumentos de política que pueden utilizarse», afirmó Michaud.

Impacto de la IA

Por otro lado, el presidente de la EBA, que apenas lleva medio año en el cargo, rebajó el temor a que una potencial crisis relacionada con la inteligencia artificial (IA) pudiera arrastrar a la banca de la zona euro. El riesgo a un hipotético desplome relacionado con la tecnología parece «contenido», indicó.

«Se trata de una parte de la exposición al sector de las tecnologías de la información y las comunicaciones (TIC), y la exposición de la banca europea al conjunto del sector TIC es del 4%, lo que aporta cierta tranquilidad», explicó.

A pesar de la exposición contenida, Michaud aboga por la cautela y aseguró que el organismo que presidente está prestando «mucha atención» a los temas relacionados con las nuevas tecnologías.

La adopción e implementación de herramientas ligadas a la IA, así como la exposición del sector bancario a compañías intensivas en tecnología, ha suscitado ciertos temores entre reguladores ante la tesis de estar ante una burbuja. Por el momento, la banca se maneja bien en estos ámbitos y han reforzado sus posiciones ante una eventual caída provocada por la IA.

¿Cuál es la posición de la banca española?

Los bancos españoles, como el resto de la zona euro, han intensificado la apuesta por la deuda soberana en los últimos años, especialmente desde 2019. Aunque las entidades no desgranan sus últimas posiciones en bonos estatales, hay informes que apuntan a que el peso de la deuda pública en el activo de la banca doméstica se sitúa en torno al 14%-15%, alrededor de dos puntos porcentuales por encima de la media de la UE.

Un informe de Funcas de hace un año, en el que utiliza datos de la EBA, recoge que el peso de la deuda sobre los activos de los bancos españoles era al cierre de 2024 del 15,4%. Entonces, la exposición de la banca española a la deuda era superior a la de las entidades francesas, neerlandesas o alemanas, entre otras.

Hasta la fecha, no hay informes emitidos por organismos oficiales con datos actualizados, pero los expertos señalan que los bancos españoles han reforzado su apuesta por los bonos ante el previsible aumento de los tipos oficiales. El mercado espera al menos una subida más de tipos del BCE este año.