
La partida recoge la subida salarial del 2,5% que contempla el convenio aprobado este año, así como el aumento de las cotizaciones sociales. Desde 2024 ha habido varias contrataciones en lo más alto del organigrama.
La intensa actividad de contratación que ha vivido el Banco de España desde la llegada de José Luis Escrivá a la cúpula, especialmente en lo más alto del organigrama, ha elevado un 25% la masa salarial del supervisor. También ha influido el incremento salarial del 2,5% aprobado este año en convenio, así como el aumento de las cotizaciones sociales.
En total, el año pasado hubo 74 altas en la plantilla y otras 114 el ejercicio previo. Parte de ellas son el resultado de convocatorias abiertas de plazas para entrar en la institución, pero también ha habido muchas designaciones en los niveles más altos de la cúpula para cubrir vacantes. La masa salarial de la institución asciende a 378 millones de euros, según recogen las cuentas anuales.
Nada más ser nombrado gobernador en septiembre de 2024, Escrivá reestructuró el organigrama del Banco de España con la creación de dos áreas transversales. Aprovechando esa remodelación y reasignación de funciones, Escrivá incorporó a la primera línea directiva a Mayte Ledo como directora general de Estrategia, Personas y Datos. Se trata de una persona de su máxima confianza que le ha acompañado en su trayectoria profesional desde los tiempos de BBVA Research. Fue la primera persona de fuera de la institución que llegó directamente al primer escalafón, sin contar al propio Escrivá. Fichó como directora de Comunicación a Inés Calderón, que ha ido ganando competencias en los últimos meses y actualmente es directora adjunta de Relaciones Institucionales, Europeas y Transparencia.
A principios de 2025, Montse Martínez Parera pidió su reincorporación al Banco de España tras finalizar su mandato como vicepresidenta de la CNMV. Ha ejercido como asesora del gobernador año y medio hasta su reciente nombramiento como presidenta del Fondo de Garantía de Depósitos.
Salidas
La cúpula de Banco de España ha vivido cerca de una decena de renuncias muy significativas en estos dos años. La más llamativa fue la de Ángel Gavilán, máximo responsable del Servicio de Estudios, que acaba de crear una consultora llamada aimTFP Inteligencia Económica junto con Víctor Ausín, ex director general de Política Económica del Ministerio de Economía.
Otra sonada fue la de Alejandro Álvarez, director general de Servicios, que ejercía como jefe de personal y de contratación. Posteriormente dimitió Ángel Estrada, que dejó la Dirección General de Estabilidad Financiera, Regulación y Resolución a finales de 2024. También abandonaron sus cargos los subdirectores Ignacio Marín e Isabel Bueno.
Todas esas vacantes se han ido cubriendo con procesos competitivos abiertos a los que se podían presentar también profesionales que no fueran funcionarios de la institución. Por esa vía llegó David López Salido a la dirección general del Servicio de Estudios. Hasta entonces trabajaba en Washington como director general adjunto de la División de Asuntos Monetarios de la Reserva Federal.
Mercedes Olano, Juan Ayuso y Alberto Ríos son los únicos supervivientes de la época de Pablo Hernández de Cos en la cúspide de la institución.
Retribuciones
El Banco de España es el cuerpo de funcionarios con mayor retribución media de toda la Administración. Por encima de los inspectores de Hacienda o los abogados del Estado.
Los directores generales, el secretario general y los directores generales adjuntos perciben una retribución bruta anual de unos 180.000 euros, a los que hay que sumar elevados complementos personales por disponibilidad y otros conceptos.