Las economías desarrolladas relajaron el pasado ejercicio su posición fiscal, rompiendo así con cinco años de consolidación. El Fondo Monetario Internacional identifica a España, junto a Italia y Estados Unidos, como el país donde más se abrió el cinturón de los ajustes. Ahora proyecta un déficit del 3,3% del producto interior bruto en 2017 frente al 2,5% que anticipó hace un año.