En su primera intervención pública, José Ignacio Sánchez-Asiaín, consejero delegado desde hace tres días del Banco Popular, no evitó reconocer errores del pasado. En línea con el mensaje del presidente, Emilio Saracho, en la junta de accionistas del pasado 10 de abril, asumió el difícil futuro de la entidad, que dijo estar abierto a todas las posibilidades. El que fuera número dos de Kutxabank, destacó la enorme fortaleza del Popular «como banco líder en pymes», pero admitió que el banco no había dado mensajes «coherentes al mercado».