La Alta Velocidad Española (AVE) se hizo realidad un 21 de abril de 1992 en coincidencia con la apertura de puertas de la Exposición Universal de Sevilla. 471 kilómetros de línea férrea, 31 viaductos, 17 túneles bajo Sierra Morena y una inversión total de 446.327 millones de pesetas (2.692 millones de euros) eran solo algunas de las cifras que la prensa recogía.