Concentrada en algo más de una milla o 2,6 kilómetros cuadrados, la City de Londres es el distrito financiero más importante de Europa. Pero la salida de Reino Unido de la UE (una medida que la capital británica rechazó mayoritariamente en el referéndum), y especialmente la posibilidad de un Brexit duro, han planteado interrogantes sobre cómo afectará a la posición de la City el nuevo escenario. «No va a haber un éxodo masivo de capitales», asegura Andrew Parmley, Lord Mayor de la City de Londres, que tiene entre sus responsabilidades promover el atractivo de la capital entre inversores extranjeros. Por ejemplo, se ha sugerido que la aseguradora Lloyd’s va a relocalizar a miles de personas en Bruselas, cuando la realidad es que van a abrir allí una oficina con 100 empleados, de los cuales 10 se van a trasladar desde Londres. Las preocupaciones económicas derivadas del Brexit están bastante localizadas entre los Veintiocho, pero a escala mundial no inquieta tanto. Hace un par de semanas se ha publicado que Qatar planea invertir otros 5.000 millones de libras en Reino Unido en los próximos años, y en un viaje reciente a China varios banqueros me comentaron que querían abrir nuevas sedes europeas aquí en la Square Mile».