El invierno, fiel a su costumbre, no ha sido la mejor estación para el mercado laboral español. Ha subido el paro, no mucho, pero lo ha hecho. Han sido 17.200 parados más. Se ha destruido empleo. Hay 69.800 personas menos ocupados, según la encuesta de población activa (EPA) correspondiente al primer trimestre del año que acaba de divulgar el Instituto Nacional de Estadística.