Un zapato español de lo más global

¿Está dispuesto el consumidor español a pagar 400 euros por un par de zapatos? La estadística dice que un puñado lo haría y esto explica por qué Magnanni, fundada en 1954 por Sebastián Blanco en la localidad de Almansa, se haya centrado en los mercados internacionales, sobre todo en Europa y EE UU —su principal cliente— al punto de que nueve de cada 10 zapatos que produce se van fuera. Algo que logró al haberse decantado por el zapato de lujo.

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