Cuarenta años después de su legalización, los sindicatos vuelven a salir el Primero de Mayo a la calle para exigir a la patronal un pacto salarial y al Gobierno la derogación de las reformas laborales, que permitan tener salarios y empleos dignos. Con el lema «No hay excusas. A la calle», los principales sindicatos, UGT y CCOO, han convocado 73 manifestaciones en todas las capitales de provincia y ciudades españolas más importantes para reivindicar empleo estable, salarios justos, pensiones dignas y más protección social.