La reforma de formación apenas llega a dos años de vida. Nació sin acuerdo y con críticas de los agentes sociales, las más duras partieron y parten de la CEOE, que recurrió ante los tribunales recientes convocatorias. Todavía no se ha desarrollado plenamente, ni siquiera se ha aprobado el reglamento de la norma (cuyo ha sido enviado a los agentes sociales), y la patronal ya ha presentado una propuesta que, de adoptarse, daría la vuelta al sistema como un calcetín.