El Gobierno prevé que el gasto por ayudas financieras suba en 1.100 millones en 2017, según consta en datos remitidos a Bruselas. En 2016, el gasto del rescate ascendió a 2.865 millones, en gran medida por la recapitalización de la Sareb y las indemnizaciones de los juicios de Bankia. En total, la factura para los contribuyentes asciende a 57.871 millones desde 2008, según Hacienda. No obstante, a este coste hay que restarle los beneficios generados por intereses y dividendos que suman 9.643 millones y dejan el neto en 48.228 millones, a falta de la venta de Bankia y de las pérdidas que puedan aflorar en el banco malo.