La tecnología y las nuevas formas de consumo en el mundo del automóvil están cambiando la industria del motor de arriba abajo. Esta es la premisa de la nueva edición del salón catalán Automobile, una cita en la Fira de Barcelona entre el 11 y el 21 de mayo próximos que servirá para reflexionar sobre el vehículo del futuro. La organización exprime al máximo el tirón de sus ferias más destacadas, Mobile World Congress y Smart City, y les pide que participen en la feria del coche con el objetivo de impulsar un salón que se bifurca en dos grandes áreas: Connected Hub, centrada en discusiones teóricas y en ejemplos de emprendedores, y Motor Show, la exposición pura y dura. Con todo, la intención de la feria es que el coche siga siendo el protagonista y por eso tiene prevista la presencia de más de 30 marcas. La gran ausente, eso sí, será Volkswagen, que “por motivos internos” no participará, aunque sí lo hará su filial Seat.