El Banco Popular tiene previsto inaugurar para después del verano su nueva sede en Madrid, junto a la carretera de Barcelona. Es un flamante edificio de 123.000 metros cuadrados construidos, que cuenta con los mayores avances en eficiencia energética. En el mercado financiero algunos creen que ese enorme inmueble ejemplifica los errores estratégicos del banco, que probablemente necesitaba el dinero destinado a esa construcción para otros asuntos más apremiantes.