El Gobierno cambia la ley para pagar menos intereses por sus depósitos

Con tal de conseguir que los bancos presten y no se guarden el dinero, el Banco Central Europeo impuso en 2015 una penalización del -0,4% a los depósitos que las entidades dejan en el banco central. Esto significa que los bancos tienen que abonar un interés por aparcar allí el dinero ocioso. Sale bastante caro almacenar los billetes físicos en una caja fuerte con todos los costes de mantenimiento que ello implica. Al mismo tiempo, las inyecciones monetarias del BCE han creado un mar de liquidez que convierte la gestión de la tesorería en una tarea titánica para las entidades financieras, los fondos o las aseguradoras. Hay tanto efectivo circulando que en estos momentos se cobra por guardar el dinero durante periodos cortos.

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