Los miembros del Gobierno de Trump tienen más dinero que una tercera parte de los ciudadanos de EE UU. Con ellos se podría practicar la evidencia de que la existencia determina la conciencia. Ese gabinete es el responsable de que se hayan presentado unos presupuestos con el esdrújulo título de “Nuevo fundamento de la Grandeza Americana”, y que son una demostración palmaria de redistribución al revés: por el lado de los gastos, más para defensa y seguridad nacional y menos para todo lo relacionado con asistencia social; por el de los ingresos, “la mayor rebaja de la historia” (Trump dixit), con la reducción del impuesto de sociedades, la eliminación del de sucesiones, una simplificación del de la renta y la supresión de un recargo que existía en el ahorro para pagar el Obamacare. Una suma muy favorable a los más ricos.

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