La Comisión Europea gana poder frente a los Estados miembros en el examen de las emisiones contaminantes de los vehículos. Los Veintiocho acordaron este lunes durante una reunión de ministros de Industria dar su permiso a Bruselas para que verifique el nivel real de emisiones de los automóviles puestos en circulación. Además, la Comisión podrá sancionar a los fabricantes con hasta 30.000 euros por cada coche que supere las emisiones autorizadas. Ambas concesiones están todavía sujetas a cambios, dado que se trata todavía de un proyecto de reglamento, y el pacto final deberá negociarse con el Parlamento Europeo.