Los grandes operadores de telecomunicaciones están alarmados por el fuerte incremento que están experimentando los derechos de emisión del fútbol. Las cuentas no les salen porque, promociones de por medio, con lo que cobran a sus clientes apenas cubren una tercera parte de lo que pagan por ofrecer los partidos. Pero el problema de lo que ya se conoce como burbuja del fútbol se va a agravar. La UEFA pretende cobrar un 30% más por los derechos de emisión de la Champions League de las temporadas 2018-19 a la 2020-21, cuya subasta se celebrará a finales de junio.